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Estrategias para un regreso a clases positivo y resiliente

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Los equipos intervinieron el sector adyacente a la planta y al emisario, sumándose a una jornada territorial que permitió retirar más de una tonelada de residuos en la bahía de Quintero y Puchuncaví.

Pamela Araya, directora de Psicopedagogía en la Universidad Andrés Bello, presentan estrategias integrales para un regreso a clases resiliente y adaptativo, especialmente diseñado para enfrentar los desafíos tras experiencias difíciles y traumáticas.

La directora de la carrera de Psicopedagogía de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales (FECS) de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Pamela Araya, subraya la importancia de abordar el retorno a clases con una sensibilidad particular hacia las circunstancias personales y familiares de los estudiantes, en un contexto marcado por la adversidad y el trauma.

«Los procesos educativos deben iniciarse y planificarse considerando diversas variables, ya que niños y niñas están pasando por situaciones personales y familiares muy difíciles y traumáticas», afirma Araya.

En tal sentido, la experta enfatiza la capacidad de resiliencia de los estudiantes, quienes se enfrentan a la tarea de adaptarse a un entorno completamente distinto, a menudo partiendo de cero. Para lograrlo, insiste en la importancia de conocer en profundidad el contexto individual de cada alumno, identificando variables que van desde lo afectivo y lo social hasta lo cognitivo y emocional.

La directora de Psicopedagogía UNAB también destaca la necesidad de un enfoque educativo flexible y comprensivo, que reconozca las habilidades, fortalezas y necesidades tanto materiales como emocionales de los estudiantes. “Esto requiere un diálogo empático y una mirada sistémica que permita una planificación del proceso de aprendizaje más situada y significativa para los estudiantes”, acota.

Finalmente, Araya enfatiza la importancia de la colaboración entre la escuela, las familias y la comunidad en general para abordar las necesidades detectadas y promover proyectos educativos concretos que respondan a objetivos específicos y situados. “Esta gestión integral a nivel global es fundamental para identificar y abordar acciones concretas en el aula y en toda la comunidad educativa”, concluye.

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