El gremio se hizo presente en la Comisión de Salud, instancia que discute una serie de cambios al subsidio por incapacidad laboral, entre éstos igualar las condiciones entre los trabajadores públicos y privados.
Nuevas diferencias quedaron expresadas en el debate que están realizando los integrantes de la Comisión de Salud respecto al proyecto que modifica el periodo de carencia del Subsidio de Incapacidad Laboral (SIL), introduce modificaciones en su aplicación al sector público y fortalece las facultades de las Comisiones de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN).
El mensaje que cuenta con urgencia simple se encuentra en primer trámite en esta instancia. Una vez que sus integrantes voten la propuesta, ésta deberá pasar a la Comisión de Hacienda para que se pronuncie sobre las normas de su competencia. Tras ello podría ser conocida por la Sala.
En la última sesión de audiencias, se hicieron presentes la directora de Estudios de Políticas Públicas en Salud de la Universidad San Sebastián (USS), Carolina Velasco; la presidenta del Colegio Médico (COLMED), Anamaría Arriagada; y el coordinador de las COMPIN, Rodrigo Berríos.
La académica se mostró a favor de la norma haciendo pequeñas observaciones que podrían ser recogidas en el debate en particular. De esta forma mencionó la necesidad de definir las licencias como un derecho del trabajador ‘temporal’, que el ministerio de Salud actualice sus guías clínicas referenciales que orientan los días de licencia por enfermedad, y la pertinencia de generar una contraloría médica única.
CARENCIA Y PRESENTISMO
En tanto, el COLMED expresó su rechazo a la mayor parte de la iniciativa solicitando eliminar los periodos de carencia, crear una contraloría única independiente, sancionar los rechazos de licencias injustificados, actualizar las guías clínicas con las sociedades médicas, prohibir la emisión desde el extranjero y crear un nuevo de tipo de licencias para cuidados (padres que tienen enfermos a niños mayores del año con licencia). También se cuestionó que el proyecto hable de un tope imponible para las rentas más altas.
La doctora Arriagada aseguró que “la carencia propicia el presentismo laboral, es decir, no tomarse las licencias prescritas, lo que al final termina siendo más caro para el sistema si se busca una lógica de eficiencia en los recursos. Los pacientes quieren evitar que no se les pague por el reposo así que no se lo toman (…) Quiero hacer ver que sí está contemplada la licencia para el resfrío común, el lumbago y una serie de patologías como el estrés postraumático, muchas de las cuales son consideradas por los empleadores como enfermedades no justificadas”.
Al respecto, los senadores mostraron sus diferencias y dudas considerando el problema de fondo: priorizar fortalecer esta forma de seguro social u optar por el cuidado de las finanzas públicas potenciando el ahorro que representa una baja de este beneficio.
El senador Sergio Gahona solicitó que el COMPIN haga presente si han constatado que las licencias cortas (cinco días, por ejemplo) no son acatadas por los pacientes, asegurando que “por el contrario, vemos que siempre las personas se toman las licencias. Entonces ¿qué evidencia respalda el presentismo que se habla?”.
Por su parte, la senadora Karol Cariola agradeció la posición del COLMED planteando que “el foco del proyecto está en la reducción de los recursos, pero olvidamos lo más importante que es la seguridad social porque no podemos estar siempre justificándolos en la lógica del fraude”.
De igual forma la senadora Ximena Ordenes sinceró que “aún no tengo claro cómo resolver este dilema. No sé si la homologación de la carencia sea una solución. En lo que no hay discusión es el rol preventivo y en cumplir las guías clínicas que indican cuál es el reposo que corresponde por enfermedad”.
En la misma línea, el senador Enrique Lee admitió que “me focalizaría en la fiscalización de las licencias que ha demostrado producir cuantiosos resultados. No en vano, con la revisión de la Contraloría vemos cómo se desplomaron las licencias. Creo que basta con la legislación que existe”.
En tanto, el presidente de la Comisión, el senador Juan Luis Castro aseguró que “tenemos claro que hay que avanzar, no podemos seguir igual. Creo en modificar la carencia, pero el Ejecutivo debiera dar un planteamiento más de fondo. El rol de la contraloría médica en Fonasa también es una decisión importante y que urge definir”.
Finalmente, desde la COMPIN reconocieron que no hay un estudio que indique cuántos pacientes no acatan las licencias médicas que se les prescriben ni por qué. “Lo qué sí sabemos, es que cuando se compara a los trabajadores con y sin carencia, las licencias cortas en el sector público se disparan porque termina saliendo gratis enfermarse (…) En cuanto a las guías clínicas, estamos finalizando la actualización de los reposos de las enfermedades de salud mental, luego lo haremos con las patologías osteomusculares y respiratorias”.
En una próxima sesión, la Comisión continuará con la ronda de audiencias recibiendo a representantes del ministerio del Trabajo y Previsión Social.