En el marco de la megarreforma que este Gobierno está empujando, y esta reforma tributaria que está dirigida a un sector de la población y no a las necesidades más sentidas de la ciudadanía de Chile, es que he entregado una serie de indicaciones que se suman al trabajo de la oposición, pero esencialmente en dis áreas: en una distribución más justa para el elemento municipal que atiende al 100% de la ciudadanía y son la primera puerta de entrada a los problemas del día a día, y el segundo en un elemento de probidad.
Con respecto al primero, solicitamos, a través de la indicación, la formulación de un proyecto dentro de los primeros 90 días que permita establecer mecanismos mediante el fondo común municipal puede funcionar adecuadamente.
Este proyecto no asegura necesariamente su funcionamiento. Los alcaldes han levantado distintas alertas, y creo que es injusto para las municipalidades de Chile tener que dar soporte a una reforma que no se hace cargo precisamente de este fondo que es tan relevante.
En el mismo ámbito, hemos generado una indicación con respecto a la modificación de los porcentajes de distribución, particularmente de comunas que son, tienen más recursos y que estarían dispuestas también para poder generar una redistribución relevante en la materia, como son, por ejemplo, las condes, como lo es Huechuraba. Y creemos que eso puede ayudar a contribuir a un elemento más justo y equitativo, no solamente para las municipalidades, sino que para la ciudadanía.
Y en ese mismo ámbito, un tercer punto tiene que ver con que somos responsables, y creemos que esto tiene que hacerse gradualmente, y es por eso que una de las indicaciones va de la mano con respecto a estas otras dos anteriores, a poder dar gradualidad a la implementación de estos elementos.
Y el segundo gran tema tiene que ver con la probidad, porque mientras estamos hablando de una reforma que va a generar beneficios tributarios a un sector de la población, tenemos al gabinete con uno de los patrimonios más altos de los últimos años. Y es por eso que hemos solicitado, a través de indicación, que esas personas que integran el gabinete de José Antonio de Kast y autoridades públicas que se podrían ver beneficiadas tributariamente de esta reforma no sean parte de los beneficiarios, porque no puede ser que, finalmente, mientras algunos están luchando por llegar a fin de mes, ellos, además de implementar ideológicamente su reforma, pueden llevar adelante beneficios tributarios que lo hagan a mejorar el patrimonio que hoy día tienen.
Y quiero cerrar refiriéndome a el tsunami de indicaciones que se ha entregado. Primero, a quienes hablan de un tsunami, les quiero decir claro que quienes creen que no debemos ejercer nuestra labor parlamentaria mejorando los proyectos que ingresan a este congreso están equivocados. Acá estamos para mejorar, para parlamentar, para entregar las indicaciones necesarias para proyectos que afecten la vida diaria de los chilenos y chilenas no lleguen a un puerto que finalmente afecte su bolsillo. Pero, además, quiero decir que el único tsunami que se ha generado es el que generó este gobierno a partir del aumento de la bencina y de una reforma que está esencialmente enfocada en el elemento tributario y enfocada precisamente en beneficiar a sus amistades, a sus gabinetes, y no a la ciudad de Chile que está sufriendo día a día con lo que está pasando en este país.