• El parlamentario republicano realizó una férrea defensa del uso del reglamento frente al “tsunami de indicaciones” que presentó la oposición durante la primera parte de la tramitación del Plan de Reconstrucción Nacional.
• La instancia reunió a parlamentarios, economistas y líderes gremiales en la Universidad Gabriela Mistral.
El proceso legislativo y los efectos políticos y económicos del Plan de Reconstrucción Nacional fueron analizados en un evento organizado por la Universidad Gabriela Mistral junto al Instituto Res Publica. La actividad contó con la participación del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara y exalumno de la misma casa de estudios, el diputado Agustín Romero; el consejero del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), Hermann González; y la presidenta de la Cámara de Comercio de Santiago, María Teresa Vial.
En el encuentro, Romero puntualizó que “nosotros no vamos a permitir que ningún sector político secuestre la democracia a través de usar torcidamente herramientas que se han creado para garantizar el trabajo parlamentario. Por eso vamos a utilizar todas las herramientas que nos otorga la ley para permitir un diálogo, que finalmente se expresen las opiniones políticas como corresponden, votando, y no dilatando”, expresó.
El parlamentario del Partido Republicano agregó que “el Senado tendrá un rol relevante donde el Gobierno podrá expresar la forma en que tiene para negociar con nuevos grupos, que nosotros esperamos que amplíen el apoyo a este proyecto”.
Sobre los artículos declarados inadmisibles, el parlamentario señaló que esperaba que no fueran repuestos en la sala, ya que “sería una demostración evidente de querer dilatar la discusión. Si a eso le suma que quiera alguien reclamar esa inadmisibilidad, eso ya comprueba, fehacientemente, que estamos en presencia de un bloque que no quiere construir, sino que quiere destruir”.
El consejero del CFA, Hermann González, abordó los principales riesgos identificados por el organismo respecto de la iniciativa, que ya fue despachada por la Comisión de Hacienda de la Cámara.
“Una de las preocupaciones que tenemos sobre este proyecto, es que es deficitario. Incluso incorporando los efectos del crecimiento económico, que son inciertos, al menos hasta 2031. El problema se agrava, porque se monta sobre una situación deficitaria muy importante”, indicó.
El economista recordó que el CFA es un organismo técnico cuya labor es formular recomendaciones, mientras que la política fiscal depende del Gobierno. En ese sentido, señaló que en el periodo presidencial anterior también criticaron al organismo, en cambio hoy los parlamentarios de ese sector, “consideran que las recomendaciones del Consejo Fiscal son fundamentales para eventualmente cambiar este proyecto”.
Asimismo, agregó que “el ministro Quiroz, ha hecho una lectura correcta de este informe, en el sentido de que considera que son importantes las recomendaciones”.
En tanto, la presidenta de la Cámara de Comercio de Santiago, María Teresa Vial, planteó que las reformas laborales recientes, como el aumento del sueldo mínimo y la implementación de las 40 horas, han generado un deterioro en la creación de empleo. Asimismo, enfatizó la necesidad de fortalecer la capacitación laboral y manifestó su rechazo a la propuesta de derogación de la franquicia Sence.
“Entendemos que no está funcionando bien, pero creemos que en Chile no sobra ningún trabajador. Lo que nos falta son trabajadores capacitados”.
Vial añadió que el desafío apunta a impulsar una reforma que no solo mida cuántos trabajadores fueron capacitados, sino también cómo esas nuevas habilidades son aplicadas en sus respectivos empleos.
El conversatorio fue moderado por el director del MBA Executive de la Universidad Gabriela Mistral, Roberto Vega, quien también abordó el desafío de compatibilizar crecimiento económico, estabilidad fiscal, modernización institucional y legitimidad social.
La actividad, dirigida a Alumni de la Universidad Gabriela Mistral, fue organizada conjuntamente por esa casa de estudios y el Instituto Res Publica. Su director ejecutivo, Julio Isamit, destacó la importancia de promover espacios de diálogo público y encuentro entre distintas visiones. “Contribuir a un debate público que tenga buen nivel intelectual y tenga amistad cívica, que es entender que al frente puede haber adversarios, pero nunca enemigos”.