La economía chilena registró una contracción de 0,5% en su Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre de 2026 en comparación con igual período del año anterior, según informó el Banco Central en su reporte de Cuentas Nacionales. Se trata del peor desempeño trimestral desde la crisis financiera de 2009, cuando el PIB se contrajo 2,3%.
El retroceso estuvo marcado principalmente por la caída de 4,9% en exportaciones de bienes y servicios, mientras que las importaciones crecieron 2%.
En detalle, la caída de 5,4% en sector agropecuario-silvícola, donde los factores climáticos afectaron a la producción de uva de mesa, se instaló como uno de los principales incidentes. Mientras que la pesca cayó 18,6%, reflejando la escasez del jurel y las sardinas.
La minería también fue uno de los principales sectores que afectó al resultado, con una caída de 3,1% en la actividad minera, aunque con resultados positivos en para el caso del litio, oro y plata.
En tanto, la industria manufacturera registró una baja del 2% marcado principalmente por una menor producción de alimentos.
Por el contrario, la demanda interna creció 2,1% y el consumo de los hogares un 2,5%, destacando en este último los servicios de salud, transporte y hotelería.
Por su parte, la inversión se expandió 0,6% como consecuencia de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) creció significativamente 3,2%, aunque con una marcada desaceleración desde el 9,7% registrado en el tercer y cuarto trimestre de 2025.
Sin embargo, la FBCF en construcción y otras obras retrocedió 0,9%, dando cuenta de una menor edificación.
Finalmente, el ingreso nacional bruto disponible real creció 4,3%, lo que se explica por el efecto positivo de los términos de intercambio. Mientras que el ahorro total alcanzó el 22,5% del PIB.