Parque Granadilla busca responder a los cambios en las dinámicas laborales con oficinas de alto estándar insertas dentro de un proyecto de uso mixto que combina viviendas, comercio y servicios en un mismo entorno.
Durante años, la conversación apuntó a que el teletrabajo cambiaría definitivamente la manera de trabajar. Sin embargo, la realidad ha ido tomando otro rumbo: hoy muchas empresas y profesionales están migrando hacia modelos híbridos que buscan equilibrio entre productividad, calidad de vida y cercanía. Y con ello, también están cambiando los espacios que necesitan.
En ese escenario, las oficinas comienzan a transformarse. Ya no se trata únicamente de metros cuadrados o ubicación, sino de ecosistemas que permitan desarrollar distintas dimensiones de la vida diaria en un mismo lugar.
Es precisamente bajo esa lógica que surge la propuesta de oficinas de Parque Granadilla, desarrollo inmobiliario ubicado en el corazón de Viña del Mar, en calle Quillota 950, que incorpora un edificio de oficinas dentro de un proyecto integral que también contempla viviendas y comercio.
La iniciativa forma parte de una inversión superior a los US$100 millones y contempla un modelo de uso mixto que busca acercar trabajo, servicios y vida cotidiana en un mismo espacio urbano.
Las oficinas consideran atributos que responden a las nuevas necesidades del mercado: plantas libres y flexibles, alturas interiores de tres metros, amplios ventanales con cristal termopanel, cuatro ascensores inteligentes, acceso controlado y accesos independientes para proveedores.
La propuesta también apunta a un cambio cultural que cada vez gana más fuerza: reducir tiempos de traslado y optimizar la experiencia diaria.
“La tendencia apunta a que las personas valoran cada vez más poder vivir, trabajar y acceder a servicios en un mismo entorno. La conectividad y el tiempo se han convertido en activos tan relevantes como la infraestructura misma”, señalan desde el proyecto.
Actualmente, el desarrollo contempla oficinas desde aproximadamente 23 m² hasta formatos corporativos de mayor escala, lo que permite responder tanto a profesionales independientes y startups, como a empresas con necesidades de crecimiento y expansión.
La apuesta se alinea con una tendencia que ya se observa en distintos mercados internacionales: proyectos capaces de combinar vivienda, trabajo y comercio en un solo ecosistema urbano, reduciendo desplazamientos y potenciando una experiencia más integrada.
Más que un edificio de oficinas, Parque Granadilla busca instalar una nueva manera de entender el trabajo: una donde el lugar donde se trabaja sea tan importante como la forma en que se vive.