A ocho días de cumplir 39 años, Lionel Messi ratificó en el estadio de Kansas City, su vigencia en el fútbol con un triplete ante Argelia, colocando a Argentina como serio candidato para alcanzar -por segunda vez consecutiva- la Copa del Mundo.
Con los tres goles anotados; a los 17′, 60′ y 75′, Messi se consagra con 16 como máximo artillero de todas las Copas del Mundo, igualando al alemán Miroslav Klose.
El diez de la selección Albiceleste allanó el camino del triunfo a los 17 minutos, apenas 12 después de tener uno anulado y en el segundo tiempo se erigió a la vez como máximo goleador en lo que va del torneo con un tanto en el 60′, tras un remate de Alexis Mac Allister, y puso la guinda en el 75′.
En el primer gol, tras un pase filtrado por Rodrigo de Paul, el hijo del exfutbolista Zinedine Zidane poca resistencia opuso para desviar el balón, y en el segundo, permitió el rebote que capturó el capitán sin oposición.
A pesar de que Argelia mantuvo más la posesión (53%) y mostró un circuito de pases muy limpio (93% de precisión), careció por completo de peso ofensivo, terminando el partido sin remates directos al arco de Emiliano Martínez. Argentina aprovechó las genialidades de su capitán para destrabar el partido.
A los 7 minutos se le anuló un gol milimétrico a Lionel Messi por fuera de juego. Inmediatamente después, Argelia también sufrió la anulación de un tanto de Farès Chaïbi por una posición adelantada marginal evaluada por el videoarbitraje.
Lionel Scaloni apostó por una zaga central firme con Cristian Romero y Lisandro Martínez. Lograron neutralizar los contragolpes de los extremos argelinos. Facundo Medina ocupó con éxito el lateral izquierdo ante la baja inicial de Nicolás Tagliafico.
Con el partido resuelto 3-0, Scaloni sustituyó a Messi y Romero a los 78 minutos para dar rodaje a jóvenes como Nico Paz y cuidar el físico de los referentes de cara a los próximos duelos ante Austria y Jordania.
La primera jornada del grupo J la cerrarán más tarde las selecciones de Austria y Jordania.