La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó hoy, por 85 votos a favor, 53 en contra y una abstención, un proyecto de resolución mediante el cual exigió al Presidente José Antonio Kast que elimine el uso del lenguaje inclusivo en todos los servicios y organismos públicos del país.
En concreto, se pidió “que instruya a todos los ministerios dejar inmediatamente sin efecto aquellos actos administrativos que impongan el uso del lenguaje inclusivo en los diferentes servicios públicos y que ordene desde ya por decreto el correcto uso del idioma castellano, prohibiendo de inmediato cualquier distorsión gramatical en razón de género, etnia u otro tipo de clasificación identitaria”.
Al respecto el encargado de DDHH del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), Ramón Gómez, señaló que “sin siquiera contar con una definición clara de lo que entienden por lenguaje inclusivo, la Cámara está enviando una pésima señal al intentar censurar formas de expresión que algunas personas utilizan para promover una comunicación más respetuosa con la diversidad social. El lenguaje no se impone por decreto ni desaparece por prohibición. En democracia corresponde garantizar la libertad de expresión, no restringirla”
“Este proyecto obedece a razones estrictamente ideológicas, de identitarismo político-partidario, que no toman en cuenta los cambios culturales y sociales, al tiempo que violenta la democracia al cercenar el debate sobre estas materias e imponer una determinada visión”, añadió
“Tememos el negativo impacto que esto puede tener en las personas históricamente discriminadas, en especial en las personas trans y no binarias, cuyo reconocimiento requiere de un lenguaje inclusivo, de manera de garantizar la no discriminación, tal y como lo exige la Ley Zamudio y lo ha planteado la jurisprudencia. Estaremos muy vigilantes a lo que ocurra y al uso que dará el Gobierno a esta petición parlamentaria”, redondeó el Movilh
«Por último, debemos advertir la motivación populista-ideológica de las y los congresistas que apoyaron esta restricción, toda vez que no existen políticas que «impongan» el uso del lenguaje inclusivo, como lo señalan, lo cual demuestra que buscan prohibirlo a todo evento», finalizó la organización.