El Juzgado de Garantía de Arica condenó Willmer García Malafito y William Isaac Celas Garrido a penas únicas 301 días de presidio efectivo, más la accesoria legal de suspensión de cargo u oficio público durante el tiempo de la condena, en calidad de autores de los delitos de conspiración para cometer el delito terrorista de colocación de artefacto explosivo y conspiración para cometer el delito terrorista de atentar en contra de la vida de autoridades judiciales. Ilícitos sorprendido en la ciudad, entre noviembre de 2024 y marzo del año pasado.
En procedimiento abreviado (causa rol 8.820-2024), el magistrado Juan Araya Contreras dio orden de ingreso en calidad de rematados de García Malafito y Celas Garrido, al haber los intervinientes renunciado a los plazos para presentar recursos en contra de lo resuelto.
Según el requerimiento fiscal, a partir de una información entregada, en noviembre de 2024, por un testigo de identidad reservada, se detectó un presunto plan coordinado desde el Módulo de Alta Seguridad del Complejo Penitenciario de Acha, para perpetrar atentados con explosivos en contra el edificio que alberga el Juzgado de Garantía y al Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Arica; cuyo objetivo era generar temor entre autoridades, jueces y la comunidad vinculada al sistema de justicia, además de presionar e influir en procesos judiciales relacionados con integrantes de las organizaciones criminales conocidas como Los Gallegos y el Tren del Coro.
La investigación abierta permitió establecer que internos vinculados a dichas organizaciones, mantenían comunicaciones mediante notas manuscritas («palomas»), teléfonos celulares y contactos con sujetos en el exterior para coordinar la obtención de vehículos, el reclutamiento de ejecutores y la instalación de explosivos. En paralelo, se elaboraba un plan de fuga desde el recinto penitenciario, que contemplaba la confección de cuerdas artesanales, la obtención de llaves de esposas y la manipulación de las medidas de seguridad del penal. Gendarmería logró incautar un teléfono celular utilizado para estas coordinaciones; y la interceptación de mensajes permitió tomar conocimiento de la intención de instalar un vehículo bomba frente al tribunal y/o el uso de explosivos tanto en el penal como en las dependencias judiciales.
Finalmente, las diligencias investigativas revelaron amenazas dirigidas en contra jueces y la existencia de instrucciones provenientes de integrantes de la organización criminal que seguían el desarrollo del juicio oral conocido como «Tren del Norte».
Asimismo, en marzo de 2025, Gendarmería advirtió que internos de la banda de Los Gallegos, recluidos en el Centro de Detención Preventiva del Biobío, habían intentado un plan similar, que contemplaba el uso de explosivos con la finalidad de facilitar la fuga de miembros de la organización criminal desde la unidad penal.