Los ejercicios se realizan en la fábrica de Alstom en Taubaté, Brasil, y marcan un hito clave en el avance y la futura entrega del material rodante para la Línea 7 de Metro de Santiago. Las pruebas verifican la integración y el desempeño de los sistemas críticos de los trenes, entre ellos tracción, frenado, señalización y servicios para pasajeros. Tienen una capacidad para 1.247 pasajeros más 2 espacios para personas con movilidad reducida en cada tren, aire acondicionado, un avanzado sistema de información al pasajero, puertos de carga USB-C y un moderno sistema de seguridad con cámaras de alta resolución e intercomunicadores.
Metro de Santiago alcanzó un nuevo hito en el desarrollo de la futura Línea 7 con el inicio de las pruebas dinámicas del primer tren autónomo Metropolis AS-22-UTO, en las instalaciones de Alstom en Taubaté, Brasil. Este avance constituye un paso fundamental para la futura puesta en servicio de la nueva línea.
El programa de ensayos está diseñado para garantizar el cumplimiento de las especificaciones de diseño y los requisitos de desempeño antes de la entrada en operación. En una primera etapa se ejecutan las pruebas estáticas, que verifican los sistemas mecánicos y eléctricos del tren en condición detenida, incluyendo dimensiones, peso, climatización, motores, puertas, iluminación y sistemas de información al pasajero. Posteriormente, se desarrollan las pruebas dinámicas, orientadas a evaluar el comportamiento del tren en movimiento, considerando las funciones de tracción, frenado y señalización, además del sistema de conducción autónoma (UTO), que permitirá una operación completamente automatizada.
Para Patricio Rey, presidente de Metro de Santiago, este hito marca una etapa decisiva en el proceso de incorporación de los trenes de Línea 7. “Es una excelente noticia. A la fecha, siete de las 37 unidades encargadas para la Línea 7 han sido ensambladas y se encuentran en distintas etapas de fabricación y pruebas. El inicio de los ensayos dinámicos confirma el avance del proyecto y nos acerca al momento en que estos trenes lleguen a Chile para la futura puesta en servicio de la línea, contribuyendo a mejorar la movilidad de aproximadamente 1,6 millones de personas, descongestionando Línea 1 y fortaleciendo una alternativa de transporte público sostenible”.
Por su parte, Jean-Michel Morvan, director general de Alstom para Latinoamérica Sur, indicó: “Cada prueba superada supone un paso más hacia la puesta en marcha de una línea que cambiará la forma de desplazarse en Santiago. No se trata solo del material rodante, sino de la confianza que hemos forjado a lo largo de más de 50 años de colaboración con Metro de Santiago, lo que ahora permite que cuatro de cada cinco trenes que circulan por la red lleven el nombre de Alstom”. “Este proyecto supone un paso adelante hacia una movilidad de vanguardia para Chile y para la forma en que millones de personas vivirán la ciudad gracias a una solución inteligente y sostenible de Alstom”, agregó.
Los avances registrados en esta etapa permitirán iniciar próximamente el traslado de las primeras unidades a Chile. El arribo del primer tren de Línea 7 está previsto para el primer trimestre de 2027, marcando el comienzo del proceso de recepción y puesta a punto de la flota que prestará servicio en la futura línea.