Si bien el Gobierno ingresó un proyecto para extender hasta diciembre de 2027 el plazo para la entrada en vigencia de la Ley N°21.719, desde Asimov Consultores plantean que un eventual período adicional debería aprovecharse para avanzar en gobernanza, seguridad y gestión responsable de la información.
El Gobierno ingresó al Senado un proyecto que propone postergar hasta el 1 de diciembre de 2027 la entrada en vigencia de la Ley N°21.719 sobre protección y tratamiento de datos personales, actualmente prevista para diciembre de 2026. En este escenario, un eventual aplazamiento no debería traducirse en una pausa para las organizaciones, sino en una oportunidad para avanzar en las materias que serán claves para adaptarse al nuevo marco regulatorio.
“El principal desafío no es necesariamente tecnológico, sino de gobernanza interna”, afirma Felipe Mancini, CEO de Asimov Consultores y vicepresidente de Chiletec. A poco más de un año de la eventual entrada en vigencia, y considerando que el nivel de preparación entre las organizaciones es desigual, el ejecutivo identifica cinco ámbitos que las empresas deberían comenzar a trabajar desde ahora:
- Saber qué datos tiene la empresa y para qué los utiliza
El primer paso consiste en identificar qué información personal maneja la organización, dónde se encuentra, quién tiene acceso a ella y con qué propósito se utiliza. Este diagnóstico permite conocer el estado actual de la gestión de datos y detectar posibles brechas.
- Revisar procesos, contratos y responsabilidades
Las empresas deben revisar sus procesos internos, los contratos con terceros y las responsabilidades asociadas al tratamiento de datos personales. El objetivo es identificar eventuales brechas y establecer con claridad quiénes participan y qué obligaciones tienen en el manejo de esta información.
- Integrar protección de datos y ciberseguridad
La protección de los datos personales debe estar vinculada a las capacidades de seguridad de la organización. Esto implica abordar ambas materias de manera coordinada, considerando los riesgos asociados al acceso, almacenamiento y tratamiento de la información. “Son dos caras de una misma moneda”, señala Mancini.
- Involucrar a la alta dirección y anticipar nuevos riesgos
La adaptación al nuevo escenario requiere una mirada transversal y el involucramiento de la alta dirección, especialmente ante desafíos asociados al uso de inteligencia artificial, el profiling y la shadow AI. “No existe una estrategia seria de IA sin una buena gobernanza de datos”, advierte el ejecutivo.
- Aplicar el principio de minimización de datos
Las organizaciones también deberán avanzar hacia una gestión más responsable de la información, evitando recopilar o conservar datos personales que no sean necesarios para los fines definidos. La aplicación del principio de data minimization permite reducir la exposición de la empresa y ordenar el manejo de la información.
Para Mancini, un eventual aplazamiento del plazo de entrada en vigencia debe entenderse como una oportunidad para abordar este proceso con mayor preparación, y no como una razón para postergarlo. “El primer error es esperar, ya sea esperar el reglamento, esperar la fiscalización o esperar a que el problema le ocurra a otra empresa”, puntualiza.