El Servicio reforzó los controles durante septiembre para asegurar que la chicha cumpla con los estándares de autenticidad, calidad y seguridad establecidos por la normativa vigente.
La chicha es parte de las tradiciones que acompañan las celebraciones de Fiestas Patrias y, durante septiembre, su consumo cobra especial protagonismo. En este contexto, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) reforzó las acciones de fiscalización para verificar que su elaboración y comercialización cumplan con las exigencias establecidas en la Ley N°18.455.
Una de las particularidades de esta bebida es que la normativa permite su comercialización a granel, es decir, en envases abiertos, condición que requiere especial atención en su elaboración, manipulación y venta. Durante las fiscalizaciones, el SAG realiza toma de muestras que posteriormente son analizadas en laboratorio para verificar su genuinidad y potabilidad.
Para destacar la importancia de estos controles durante el período de mayor consumo, el seremi de Agricultura, Christopher Pizarro Schmauck, destacó que “en septiembre ponemos especial atención en la chicha, porque es una bebida tradicional que puede comercializarse a granel. Por eso es fundamental fortalecer la fiscalización y entregar información a las personas para que puedan disfrutar de nuestras tradiciones con seguridad”, indicó.
Asimismo, el director Regional del SAG, Álvaro Alegría Matus, explicó que entre las prácticas prohibidas se encuentran la incorporación de agua y azúcar, el uso de edulcorantes artificiales no autorizados, como la sacarina, la utilización indebida de preservantes y la elaboración con materias primas no permitidas.
“Como SAG estamos reforzando nuestro trabajo durante estas fechas para que un producto tan tradicional como la chicha llegue a las personas en condiciones adecuadas”, señaló.
El SAG recordó que el incumplimiento de la Ley N°18.455 puede significar multas, además de la clausura del establecimiento en casos graves. Asimismo, recomendó a los consumidores adquirir chicha solo en establecimientos autorizados, con sus permisos al día, y preferir productos cuyo origen sea conocido y verificable.