Las parlamentarias Javiera Rodríguez y Paz Charpentier sostuvieron una reunión con el rector Juan Carlos de la Llera y el vicerrector de comunicaciones Eduardo Arriagada.Durante la instancia, se confirmó que la Secretaría General del plantel ya tomó contacto para iniciar un proceso formal.
Las diputadas del Partido Republicano, Javiera Rodríguez y Paz Charpentier, sostuvieron este jueves una reunión clave con las máximas autoridades de la Universidad Católica de Chile, encabezadas por el rector Juan Carlos de la Llera y el vicerrector de comunicaciones, Eduardo Arriagada. El encuentro tuvo como objetivo principal abordar los comentarios ofensivos y el hostigamiento en redes sociales emitidos por un profesor de dicha casa de estudios en contra de la parlamentaria Rodríguez.
Tras la cita, Javiera Rodríguez valoró la recepción de las autoridades universitarias y confirmó las primeras acciones institucionales. “Sostuvimos una importante reunión con el rector de la Universidad Católica para abordar los ofensivos comentarios emitidos por un profesor de la institución a través de redes sociales. Desde la Secretaría General ya se contactaron conmigo y pronto se iniciará el proceso formal correspondiente”, explicó.
Rodríguez enfatizó su postura frente al debate público actual, señalando que su “compromiso es claro para terminar con la cultura de la cancelación. Esperamos que todo se desarrolle a través del debido proceso, garantizando la dignidad de las personas por sobre cualquier sesgo político o una malentendida libertad de expresión que se pretenda ejercer a costa del respeto”.
Por su parte, Paz Charpentier enmarcó esta situación dentro de los desafíos de convivencia que enfrentan los planteles de educación superior. “Nuestro proyecto nació para terminar con la pasividad frente a la violencia dentro de las universidades. Estos hechos demuestran que también debemos enfrentar el hostigamiento grave y reiterado en redes sociales. La autonomía universitaria no puede ser indiferencia institucional”, afirmó.
Tras esto, Charpentier fue enfática al decir que “los académicos no son vacas sagradas con derecho a hostigar, descalificar o imputar delitos a quienes piensan distinto. La libertad de expresión protege las ideas, las críticas y las discrepancies, incluso las más duras, pero ser ‘académico’ no transforma mágicamente las descalificaciones en argumentos”.