Los parlamentarios Grohs y Verdugo advirtieron por la sustracción de medidores de agua, luminarias, cables, baterías y otros elementos en distintas zonas del país. Los diputados apuntaron a fortalecer la coordinación policial, identificar los puntos donde terminan los materiales robados y determinar si existen bandas dedicadas a su sustracción, acopio y posterior comercialización.
Los diputados Erich Grohs (PNL) y Germán Verdugo (PNL) reforzaron sus gestiones para abordar el robo de elementos de infraestructura y servicios básicos, fenómeno por el cual ya habían solicitado durante este año un catastro nacional de medidores de agua sustraídos. Según antecedentes de la Superintendencia de Servicios Sanitarios conocidos durante 2026, estos robos aumentaron desde 4.265 unidades en 2023 a 8.256 durante 2025.
En una nueva acción de fiscalización, Grohs solicitó antecedentes sobre la sustracción de luminarias, medidores de agua, cables, baterías, paneles fotovoltaicos y otros elementos, además, de consultar si existen investigaciones destinadas a detectar bandas o redes dedicadas al robo, acopio y eventual comercialización de estos materiales. El oficio también pide precisar las medidas preventivas y la coordinación existente entre policías, municipios y autoridades de seguridad.
“Cuando se roban una luminaria o el cableado de un sector no estamos hablando solamente del costo de reponer un elemento. Estamos dejando calles y comunidades a oscuras y aumentando la sensación de inseguridad de los vecinos. Necesitamos saber dónde se están concentrando estos delitos, si existen bandas detrás de ellos y, especialmente, dónde terminan los materiales robados. No podemos seguir simplemente reponiendo infraestructura sin perseguir toda la cadena que hace rentable este delito”, sostuvo Grohs.
La ofensiva se suma a las acciones que ambos parlamentarios han realizado para dimensionar el problema a nivel nacional. En agosto, Grohs y Verdugo solicitaron información desagregada por región, comuna y año sobre el robo de medidores de agua, junto con antecedentes sobre detenidos, formalizados y condenados, y plantearon reforzar la persecución de la comercialización ilegal de sus componentes.
Por su parte, Verdugo planteó que “este tipo de delitos no puede seguir analizándose como hechos aislados. Cuando vemos que se sustraen medidores, cables, luminarias, baterías o paneles, tenemos que preguntarnos quién está comprando esos materiales y cómo están operando esas redes. La prevención es fundamental, pero también debemos seguir la ruta de lo robado, fiscalizar los puntos de comercialización y coordinar a las policías y autoridades para evitar que sean los propios vecinos quienes terminen pagando una y otra vez los costos de reposición”.
Los diputados apuntaron a que la respuesta no se limite a reemplazar la infraestructura sustraída, sino que permita identificar patrones, zonas críticas y posibles mercados de reventa. En su anterior solicitud nacional, además, propusieron evaluar el reemplazo de componentes de cobre por materiales alternativos cuando sea técnicamente posible, precisamente para disminuir el incentivo económico detrás de estos robos.