Tema fue el eje de la versión 2026 del Seminario Académico Educación Infantil en el Siglo XXI, tradicional encuentro que organiza la Escuela de Educación Parvularia de la Universidad de Valparaíso, y que este año —producto de la reciente alerta climática— se realizó en modalidad telemática.
“Pedagogías de la sala cuna: obstáculos y desafíos en y para la Educación Parvularia” se tituló la versión 2026 del Seminario Académico Educación Infantil en el Siglo XXI, encuentro de análisis, reflexión y discusión que desde hace quince años organiza la Escuela de Educación Parvularia de la Universidad de Valparaíso.
La actividad, que originalmente iba a tener lugar en el auditorio de la sede Hontaneda, se desarrolló en modalidad telemática, atendida la suspensión de las actividades académicas institucionales que fue decretada de manera preventiva por las autoridades competentes, ante el sistema frontal que se dejó sentir en los últimos días en la zona central del país.
Esta situación no afectó sin embargo su convocatoria, ya que el encuentro fue seguido en línea por una audiencia conformada por más de doscientos sesenta educadores y profesionales de diferentes disciplinas, además de investigadores, estudiantes y representantes de organismos vinculados al ámbito de la educación inicial y la protección de la niñez.
Este aspecto fue especialmente destacado por la directora de la Escuela de Educación Parvularia de la UV, Gudrun Marholz, quien agradeció tanto a los asistentes virtuales como a los expositores invitados su disposición a participar e intervenir en este espacio, a pesar del cambio obligado de formato.
Este aspecto también fue valorado positivamente por el profesor Alberto Moreno, quien en su calidad de coordinador general del seminario, relevó la importancia de abordar los desafíos, las dificultades y las oportunidades que actualmente enfrenta el quehacer pedagógico, en el contexto que supone la tramitación del proyecto de ley de sala cuna universal.
Subvertir la rigidez
El seminario inició con la clase magistral “Propensión a aprender, plasticidad y autoorganización”, que dictó el reconocido educador y profesor de filosofía Carlos Calvo.
En la ocasión, el doctor en Educación y académico de la Universidad Católica del Norte invitó a reevaluar la enseñanza a partir de la esencia de la infancia, entendida esta como un estado de adaptación y ductilidad pura en el que coexisten la capacidad de cambiar y la necesidad de conservar. Durante su reflexión, criticó que la formación tradicional se obstine en corregir las debilidades en lugar de potenciar las fortalezas, enfoque que para él estimula y reconoce verdaderamente al individuo.
En relación con este punto, Calvo argumentó que —desde muy pequeño— el ser humano aprende de manera encarnada e implícita mediante el cuerpo, la observación y la exploración del entorno, generando una comprensión profunda que no siempre se puede verbalizar abstractamente. Sin embargo, enfatizó que en la escuela este proceso se suele pasar por alto, sancionar aquello que no se explica con palabras y castigar la equivocación, transformando el ensayo y el aprendizaje natural en un temor permanente al error, lo que fomenta la simulación. Frente a esta suerte de rigidez en la escolarización —que definió como un modelo artificioso, cansador y centrado en el control, la repetición de programas y la fragmentación disciplinar—, el educador hizo un llamado a entender la educación como un proceso humano y orgánico.
“Los niños indagan, colaboran, buscan patrones y formulan conjeturas de forma idéntica a los científicos y artistas”, sentenció.
Por lo anterior, Carlos Calvo afirmó que el desafío en este ámbito es transitar de la mera repetición a la creación de posibilidades reales, superando el miedo al caos y la distracción para construir una enseñanza que proteja la curiosidad, la sinergia y el asombro.
Siguiendo esa línea, fiel a su singular modo pedagógico y a su habitual manera mordaz y maliciosamente ingeniosa de expresar sus ideas, el académico de la Universidad Católica del Norte invitó a su audiencia a proceder en estas lides de una manera menos canónica.
“Tenemos que ser subversivos en el aula, hacerle el juego al sistema. No creo que haya alguien hoy en día que esté realizando todas las planificaciones que hacen todas las profesoras. Son exigencias que cada día devienen más absurdas. Yo he propuesto muchas veces, y nadie ha acogido esta sugerencia —aunque tampoco lo he hecho formalmente— tener un cenicero en el aula y quemar mi planificación delante de los estudiantes. Es decir, esto planifiqué y ahora quemo. ¿Para qué? Para que improvisemos en base a la planificación”, cerró.
Políticas públicas y sala cuna
El encuentro continuó con el panel de conversación “Políticas públicas y sala cuna universal”, en el que participaron el exministro de Educación Nicolás Cataldo, actual encargado del Plan para el Fortalecimiento de las Pedagogías de la Universidad de Valparaíso; el académico e investigador de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Ernesto Treviño, y la exsubsecretaria de Educación Parvularia, María Isabel Díaz, cuyas intervenciones fueron moderadas por Betzabeth Altamirano, profesora de la Escuela de Educación Parvularia de la UV.
El primero en hacer uso de la palabra fue el exsecretario de Estado Nicolás Cataldo, quien analizó de forma profunda y crítica la tramitación del proyecto de Ley de Sala Cuna universal que aún se encuentra en trámite en el Congreso Nacional, exponiendo las contradicciones que surgen al intentar conciliar en ese texto legal la inserción laboral de las mujeres con el derecho a una educación inicial de calidad.
A su juicio, el problema de origen en este asunto radica en que la discusión se ha estructurado como una reforma al Código del Trabajo y no como una modificación a la legislación educativa, lo que observa como una limitación formal que impone restricciones a las «ideas matrices» de la ley, impidiendo incorporar con fuerza criterios pedagógicos e institucionales.
Al respecto, el actual encargado del Plan para el Fortalecimiento de las Pedagogías de la UV comentó que si bien la ampliación de la cobertura entre los cero y los dos años es una prioridad urgente —clave para el desarrollo neurocognitivo, socioemocional y la equidad—, el enfoque estrictamente laboral amenaza con precarizar el sector parvulario, al reducir la educación inicial a un mero servicio asistencial o de «guardería».
Dentro de los riesgos concretos que presenta el señalado proyecto, Cataldo también mencionó la flexibilización de los estándares de calidad mediante la desprofesionalización del sector, debilitando el rol fundamental de las educadoras de párvulos. Además, advirtió que la introducción del copago a cargo de las familias amenaza con generar segregación socioeconómica y replicar las brechas del sistema escolar.
Para amortiguar estos efectos, el exministro y docente destacó el papel que puede jugar la Ley de Modernización de la Educación Parvularia, como un «dique de contención» institucional capaz de fijar estándares mínimos de calidad.
En tal sentido, dijo que esta normativa establece el Reconocimiento Oficial como un piso irrenunciable, crea un registro público para fiscalizar la informalidad y otorga validez legal a programas alternativos en zonas vulnerables.
En consecuencia, Nicolás Cataldo aseveró que cualquier reforma legislativa en esta materia debe prohibir categóricamente el copago para asegurar una gratuidad integral, fortalecer la oferta pública existente, exigir el Reconocimiento Oficial desde el origen a las nuevas instituciones y garantizar un financiamiento sostenible que proteja el interés superior de la niñez por sobre la lógica de mercado.
Sus planteamientos fueron complementados por Ernesto Treviño, quien por su parte se refirió a las inconsistencias financieras e institucionales de la educación parvularia en Chile, profundizadas según él por el proyecto de Ley de Sala Cuna.
Para el académico e investigador de la PUC, en la actualidad este sector opera bajo una estructura altamente fragmentada donde conviven diversos modelos de financiamiento (Junji administración directa, Fundación Integra y los jardines Vía Transferencia de Fondos tanto municipales, bajo SLEP, como privados).
“Esta dispersión genera profundas inequidades, ya que las transferencias no siempre consideran los costos reales de operación ni los estándares de calidad”, apuntó.
En opinión de Treviño, el proyecto de sala cuna universal agrava esta situación al introducir un nuevo esquema desconectado de la política educativa, tratándolo únicamente como un derecho laboral y obviando la coordinación intersectorial en favor de la infancia. Además, dijo que la iniciativa traslada costos a los trabajadores mediante el copago y el uso del Seguro de Cesantía, flexibiliza las exigencias de calidad al reemplazar el Reconocimiento Oficial por una simple autorización de funcionamiento, deja la supervisión en manos de la Superintendencia de Pensiones y no resuelve la continuidad de la trayectoria educativa al cumplir el niño o niña los dos años.
Para el académico, esta orientación resulta ineficiente e inequitativa, pues la red privada carece de la cobertura territorial necesaria para responder a la demanda nacional, especialmente en un contexto de declive demográfico y caída en la natalidad. Por ello, y para corregir estas distorsiones, Treviño propuso integrar de forma prioritaria a la oferta pública (Junji, Integra y VTF) en el sistema de sala cuna, homologar los financiamientos para evitar un trato discriminatorio entre niños, flexibilizar la gestión institucional para adaptar la oferta a las necesidades actuales y asumir la necesidad de racionalizar la red pública, lo que implicará consolidar o cerrar establecimientos vacíos ante la disminución de la población infantil.
Integrar miradas
Cerró el panel María Isabel Díaz, quien a su vez realizó un diagnóstico pormenorizado y crítico sobre el proyecto de Ley de Sala Cuna Universal.
Fruto de su experiencia como primera subsecretaria de Educación Parvularia (cargo en el que fue nombrada en 2015 por Michelle Bachelet, y que ejerció por segunda ocasión en 2022, durante el gobierno de Gabriel Boric), y en su condición de educadora de párvulos y doctora en Educación dedicada hace más de una década al seguimiento institucional de este tema, María Isabel Díaz defendió la necesidad e importancia de integrar en este tipo de discusiones miradas provenientes de diferentes disciplinas, en particular económicas y legislativas.
Como punto de partida de su análisis, reconoció que luego de más de veinte intentos parlamentarios por equiparar el derecho a la sala cuna y erradicar la discriminación histórica hacia las madres trabajadoras, las principales tensiones vinculadas a esta iniciativa han surgido de la falta de convergencia entre los intereses laborales y las necesidades pedagógicas relativas de la infancia.
En tal sentido, sostuvo que a lo largo de los últimos años, el sector educativo cobró un rol protagónico e irrenunciable gracias a la construcción de una nueva institucionalidad marcada por la actualización de las bases curriculares, el ingreso de las educadoras de párvulos a la carrera docente, la promulgación de la Ley de Garantías de la Niñez y la creación de centros de investigación interdisciplinarios.
No obstante, afirmó que el debate legislativo actual se despliega sobre un escenario sumamente complejo que tiende a pasar por alto esa suerte de avance, condicionado por un drástico y veloz declive demográfico, serias restricciones fiscales y un mercado laboral tensionado por el desempleo.
En lo concerniente al proyecto propiamente tal, María Iabel Díaz comentó que la propuesta busca universalizar el beneficio del acceso a la sala cuna modificando el artículo 203 del Código del Trabajo, para extender el derecho a madres, padres, trabajadores independientes y trabajadoras de casa particular, para lo cual pone a disposición la infraestructura existente tanto de la red pública como de la privada.
Sin embargo, cuestionó que el mecanismo definido para su financiamiento redirija los incentivos económicos de forma casi exclusiva hacia el crecimiento de la oferta privada, la cual —a su parecer— es históricamente acotada y heterogénea en comparación con el sistema público, dejando así fuera la opción de implementar un plan concreto para fortalecer instituciones como Junji, Fundación Integra o los jardines que operan vía transferencia de fondos (VTF).
La educadora concluyó asegurando que, dado lo anterior, urge alcanzar acuerdos sustantivos entre los ministerios de Trabajo, Educación, Mujer y Hacienda para evitar aprobar una ley que calificó de “rígida y administrativamente burocrática”. En su opinión, el desafío mayor respeto de este proyecto radica en corregir las asimetrías de financiamiento, resguardar la gratuidad integral y proteger la calidad pedagógica, garantizando que el diseño legislativo ponga en el centro el interés superior del niño y no solo la urgencia económica o laboral.
Evidencias científicas y pedagógicas
Tras una pausa, el seminario prosiguió con un segundo panel titulado “Evidencias científicas y pedagógicas para la educación en la sala cuna: obstáculos y desafíos”. En él tomaron parte Karina Villaroel, educadora y docente de la Universidad Andrés Bello; Berta Espinosa, especialista en Educación Parvularia y socia honoraria de la Organización Mundial para la Educación Preescolar (Omep), y Loreto Barbieri, educadora de párvulos, académica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y exdirectora regional de Fundación Integra. Moderó la profesora de la Escuela de Educación Parvularia UV, Lilian Cavalcanti.
La primera ponencia le correspondió a Karina Villarroel, quien realizó una crítica pedagógica a las prácticas cotidianas en las salas cuna, argumentando que la visión del adulto sobre la infancia condiciona el desarrollo infantil. En tal sentido, la docente planteó la necesidad de superar los modelos evolutivos rígidos para concebir a las guaguas o bebés como seres completos, sujetos de derecho, ciudadanos y activos creadores de su cultura e identidad.
A través de observaciones apoyadas en algunas imágenes que presentó, Villarroel dio cuenta de cómo las teorías sobre la autonomía infantil chocan con la realidad diaria en jardines infantiles y salas cuna, donde —aseguró— persisten prácticas rutinarias e “invisibilizantes”, como el uso de plantillas prediseñadas e inconexas para bebés de pocos meses, la restricción del libre movimiento mediante el uso de corrales o sillas, la limitación del acceso al material cultural y la prioridad dada a la enseñanza abstracta por encima de la exploración sensorial y la curiosidad espontánea.
Concluyó su presentación con un llamado a superar estos sesgos “adultocentristas” para liberar el potencial de las y los educadores, al tiempo que propuso convertir las salas cuna en ambientes habilitantes, que respeten la singularidad de cada bebé y les otorguen un rol protagónico en sus propios aprendizajes.
Por su parte, Berta Espinosa ofreció una reflexión crítica e histórica sobre la trayectoria y las tensiones estructurales derivadas de la implementación de las salas cuna, desde inicios de la década de 1970 a la fecha, narrada desde la perspectiva de una educadora de párvulos y académica.
A través de su experiencia, la especialista en educación expuso cómo la concepción de estos espacios ha estado condicionada históricamente por un enfoque asistencial y laboral antes que pedagógico. Surgida originalmente como una respuesta a los derechos de las trabajadoras, Espinosa sostuvo que esa institucionalidad generó vacíos y distorsiones en el mercado laboral, derivando en prácticas en las que hasta hoy el cuidado infantil se percibe y asume como una moneda de cambio o mero incentivo económico para el empleo femenino, más que como un derecho del propio niño o niña.
Según precisó la exdirectora y socia honoraria de la Omep, esta mirada instrumental ha consolidado un “estigma” sobre el nivel educativo, manifestado en la tensión constante entre la custodia asistencial y la garantía de una educación de calidad.
Tomando en cuenta lo anterior y en el contexto de debates actuales, en particular el vinculado al proyecto de sala cuna universal, Berta Espinosa aseguró que el riesgo mayor que existe hoy en día deriva de priorizar las políticas económicas neoliberales y la privatización, relegando la mirada educativa y la supervisión efectiva de la oferta privada. Por tal motivo, instó a las actuales autoridades y legisladores a superar estos sesgos, para equilibrar la inserción laboral de las mujeres con el reconocimiento de las niñas y niños como sujetos de derecho, garantizando que los espacios de primera infancia respondan verdaderamente a su bienestar integral y el desarrollo.
La última de las tres invitadas a intervenir en el segundo panel del seminario fue la exdirectora regional de Fundación Integra, Loreto Barbieri, quien centró su reflexión en la necesidad de transformar el rol del adulto y la práctica pedagógica en la sala cuna, superando la visión tradicional de la guagua o del bebé como un ser pasivo e incapaz para ser reconocido como un sujeto de derecho, ciudadano y participante activo con potencial de desarrollo.
La académica de la PUCV dijo que para que esta concepción trascienda el plano teórico y se exprese en la práctica diaria, es imperioso que las educadoras adopten la estrategia de observar, escuchar y estar disponibles antes de intervenir. Esto implica, aseguró, trascender la planificación rígida para responder con sensibilidad a los ritmos, intereses e iniciativas espontáneas de las guaguas. Asimismo, Barbieri defendió la idea de redefinir el espacio y el tiempo pedagógico. Al respecto, argumentó que el espacio debe dejar de ser una infraestructura puramente física para convertirse en un entorno seguro y explorable que fomente la autonomía, mientras que el tiempo debe organizarse de forma flexible y respetuosa, priorizando la continuidad de los vínculos y la confianza infantil por encima de las exigencias cronológicas.
Las personas interesadas en ver y escuchar las presentaciones que consideró la versión 2026 del Seminario Académico Educación Infantil en el Siglo XXI de la Escuela de Educación Parvularia de la UV, pueden acceder a ellas a través de este enlace:
https://www.youtube.com/live/