La Confederación Nacional de Ferias Libres expresó su preocupación por la disminución de las ventas y el aumento de los precios de frutas y verduras, producto de las lluvias y el encarecimiento de los combustibles. Su presidenta, Paola Morales, advirtió que el menor poder adquisitivo de las familias está golpeando duramente a un sector que genera más de 400 mil empleos en el país. «Aunque los feriantes bajen precios, la gente ya no está comprando; las ventas han caído en más de 60 por ciento».
La Confederación Nacional de Ferias Libres (ASOF) manifestó su profunda preocupación por la sostenida disminución de las ventas en las ferias del país, situación que se ha agudizado por el aumento de los precios de diversos productos agrícolas, los mayores costos de transporte y, especialmente, la pérdida de poder adquisitivo de las familias.
Su presidenta, Paola Morales, advirtió que los consumidores están reduciendo considerablemente sus compras, afectando directamente los ingresos de miles de comerciantes que dependen diariamente de esta actividad. “La gente ya no está comprando como antes. Las familias que antes llevaban varios kilos de frutas y verduras hoy compran por medio kilo o unidades. Esto es tremendamente preocupante porque detrás de cada puesto hay una familia que vive de su trabajo y estamos hablando de un sector que genera más de 400 mil empleos en Chile”, señaló.
La dirigenta explicó que las fuertes precipitaciones han afectado la producción y disponibilidad de algunos alimentos, mientras el encarecimiento de los combustibles ha elevado los costos de traslado y abastecimiento, presionando al alza los precios de venta al público.
Como ejemplo, mencionó el caso de las papas, cuyo precio promedio en ferias libres aumentó un 23% durante septiembre respecto del mes anterior, alcanzando los $1.145 por kilo, según cifras de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa). En comparación con septiembre de 2025, el incremento llegó al 100%.
Sin embargo, Morales enfatizó que el principal problema es que las familias cuentan con menos recursos para comprar, incluso cuando algunos productos disminuyen sus precios. “Tenemos casos de feriantes que han bajado sus precios a la mitad y, aún así, venden exactamente la misma cantidad. Eso demuestra que el problema no es solamente cuánto cuestan los alimentos, sino que la gente sencillamente no tiene dinero. La falta de poder adquisitivo nos está afectando tremendamente y, si esto continúa, muchos feriantes podrían quebrar”, advirtió.
La presidenta de ASOF agregó que existe preocupación por las consecuencias de las lluvias sobre la próxima temporada de frutas, especialmente sandías y melones, cuyos productores han reportado importantes pérdidas y retrasos en las cosechas. Asimismo, señaló que en algunas ferias de la Región de Valparaíso los comerciantes han informado caídas de ventas que llegan hasta un 60%, una situación que, de mantenerse, podría comprometer la continuidad de numerosos emprendimientos familiares.
Finalmente, Morales hizo un llamado a las autoridades a prestar atención a la difícil situación que atraviesa el sector y a considerar medidas que permitan aliviar los costos de comercialización y fortalecer la capacidad de compra de las familias. “Las ferias libres somos parte fundamental del abastecimiento alimentario de Chile, pero también somos empleo, emprendimiento y sustento para miles de hogares. Cuando las familias dejan de comprar, no solo se afecta su alimentación, también se pone en riesgo el trabajo de quienes todos los días levantamos nuestras ferias. Necesitamos que esta realidad sea considerada con urgencia”, concluyó.