- El nuevo recinto contará con un Servicio de Urgencia organizado en un modelo de atención en circuitos diferenciados, con espacios y capacidades específicas para atender distintos niveles de complejidad.
Hacer más eficiente el flujo de pacientes y más pertinente la atención, es el objetivo del Servicio de Urgencia integrado que tendrá el nuevo Hospital Provincial Marga Marga. Así se establece de las características que tiene la nueva infraestructura, como el modelo de atención, que implica una Unidad de Emergencia Hospitalaria de atención ambulatoria continua, con Unidades especializadas para la atención de pacientes adultos, pediátricos o gineco obstétricos, así como de una Unidad Clínica Forense y una farmacia de urgencia.
De acuerdo al Dr. Víctor Arancibia, Jefe de la Unidad de Emergencia y actualmente, Subdirector Médico del Hospital de Quilpué, está orientada al paciente, con un enfoque integral, promoviendo estrategias de comunicación y procesos eficientes para minimizar los tiempos de espera y dar continuidad a los cuidados, facilitando la articulación con la red de salud,
“Tenemos una Urgencia Ginecológica, Pediátrica y de Adulto, que son integradas, que están comunicadas internamente. Por ende, ante cualquier urgencia ginecológica, una paciente embarazada, va a llegar a la Urgencia Adulto y el ginecólogo vendrá al lugar para ver a la paciente. Esta es la idea de un modelo de atención integrado, donde existan todas las comunicaciones internas y que los pacientes no tengan que salir por la parte posterior, sino todo por los pasillos internos de la Urgencia”, destaca el especialista.
Infraestructura de excelencia
El nuevo recinto contempla nueve boxes de atención —uno destinado a salud mental-, 18 cupos en la sala de transición, cinco espacios para atención vertical, dos camillas de traumatología que se incorporarán en una etapa posterior y cuatro cupos ubicados en dos salas de reanimación.
La nueva Urgencia reemplazará el actual espacio reducido del Hospital de Quilpué, por una infraestructura moderna, amplia y organizada, diseñada de acuerdo a las orientaciones ministeriales y según las necesidades de la comunidad.
“Flujo diferenciado quiere decir que la Urgencia se va a dividir por áreas: un área roja, que es la zona más crítica de la Urgencia, donde está reanimación y el triage de las ambulancias; va a estar en el área naranja, que es la zona del boarding, donde están esperando los pacientes para irse de alta o subir a piso, en caso de que hayan sido hospitalizados. Va a estar la zona amarilla, que son las zonas de los boxes. Va a estar la zona verde, que es la atención rápida, más conocido como Fast Track, donde el paciente ingresa y en el mismo box se va de alta, para no ingresar al flujo interno de la Urgencia. Va a estar la zona blanca, que es una zona para traumatología, al inicio no la vamos a tener, pero posiblemente en los meses posteriores, sí. Aparte, va a haber 2 salas de observación o de boarding, una horizontal con camillas y con una zona de aislados. Posteriormente, también una sala vertical de espera de pacientes que se van a ir de alta o van a subir a los pisos a ingresos hospitalarios”, detalla el Dr. Arancibia.
Modelos de atención integrados
El equipo de salud en el Hospital de Quilpué ya trabaja con este modelo de atención y ahora deberá adaptarlo a las nuevas instalaciones. Sus integrantes llegan fortalecidos por la experiencia de responder a grandes emergencias en la comuna. El desafío es consolidar el modelo de una Urgencia integrada y con capacidad para atender no solo emergencias graves, sino también ajustarse a los cambios de las patologías de la comunidad.
Como señala el Jefe de la Urgencia, “una Urgencia integrada, donde podamos recibir a todos los pacientes, tanto oncológicos, con necesidades especiales o de salud mental. Los tiempos hacen que la Urgencia pueda ir a otros focos. No solamente a los pacientes graves, ya que uno espera en la Urgencia, los accidentados, los infartos, los accidentes vasculares. En verdad, la Urgencia tiene que tener otras visiones. Los tiempos van cambiando, las enfermedades van cambiando, la comunidad va cambiando y también la misión es poder adecuarnos a esa necesidad de la gente”.
Tal como ya ocurre en el Hospital de Quilpué, la categorización se basa en el sistema ESI (Índice se Severidad de Emergencias), que tiene como objetivo evaluar la gravedad del paciente, utilizando seis criterios clave para definir los tiempos de respuesta en atención inmediata (ESI 1), dentro de 30 minutos (ESI 2), dentro de 90 minutos (ESI 3), dentro de 120 minutos (ESI 4) y de acuerdo a demanda asistencial (ESI 5).
Con tecnología crucial para proporcionar diagnósticos y tratamientos oportunos, la Unidad de Emergencia cuenta con equipos como ventiladores mecánicos y ecógrafos, dispensadores automatizados de medicamentos e insumos, equipos portátiles de telemedicina y un sistema de correo neumático para transporte eficiente.
En la actualidad, la Unidad está siendo habilitada por sus equipos clínicos y administrativos, en el contexto de la aprobación de la autorización sanitaria necesaria para que pueda comenzar a entregar una atención pertinente, de calidad y segura a todos los pacientes con urgencias vitales o de gravedad de la provincia.