Expertos internacionales y locales se reunieron en UNAB Concepción para discutir los avances en la otorrinolaringología. El encuentro mostró cómo estas innovaciones están transformando la especialidad y la calidad de vida de los pacientes en Chile
Uno de los avances más prometedores en el desarrollo de la otorrinolaringología es la detección temprana del Trastorno del Espectro Autista (TEA) a través de los Potenciales Evocados Auditivos de Tallo Cerebral (PEATC). Esta técnica, que permite medir la respuesta del cerebro a estímulos sonoros, fue el eje central de la exposición del doctor Guillermo Savio, investigador del Departamento de Investigación y Desarrollo de Intelligent Hearing Systems de Miami, durante la Jornada Internacional de Actualización en Otorrinolaringología del Biobío, organizada por la Universidad Andrés Bello.
Durante el encuentro realizado por la carrera de Tecnología Médica del plantel, Savio explicó cómo esta tecnología ha mostrado resultados alentadores para identificar indicios de TEA a edades tempranas. “El
PEATC nos permite ver cómo el cerebro procesa los sonidos y comparar estas respuestas con patrones normales. En los niños con TEA, hemos encontrado alteraciones en ese procesamiento, lo que podría ser un indicador de la presencia del trastorno. Sin embargo, aún necesitamos más estudios para confirmar su uso exclusivo como método diagnóstico”, señaló, enfatizando que esta herramienta es un paso importante hacia un diagnóstico más precoz, clave para una intervención y tratamiento tempranos.
Avances en Chile
A pesar de que los avances más destacados provienen de centros de investigación en Estados Unidos, nuestro país también está trabajando en mejorar el acceso a diagnósticos tempranos para trastornos auditivos y neurológicos. Durante la jornada, Pamela Díaz, tecnóloga médica del Hospital Sótero del Río, destacó la necesidad urgente de un Centro de Rehabilitación Auditiva Infantil en Chile, donde el acceso a terapias es aún limitado. “Los niños con hipoacusia en Chile, aunque reciben ayudas auditivas financiadas por el GES o la JUNAEB, no tienen acceso integral a una rehabilitación transdisciplinaria que involucre no solo a fonoaudiólogos, sino también a psicólogos, terapeutas ocupacionales y otros especialistas”, explicó Díaz.
Desde 2023, se ha comenzado a trabajar en nuevas orientaciones técnicas para la rehabilitación de personas con pérdida auditiva, que contemplan desde la detección y diagnóstico hasta la rehabilitación integral. «Esperamos que estas orientaciones pronto estén disponibles y se integren en los servicios de salud», añadió la experta, subrayando la importancia de abordar la hipoacusia desde un enfoque holístico.
En Concepción, Patricio Ulloa, quien ha dirigido el servicio de Otorrinolaringología del Hospital Regional Guillermo Grant Benavente durante treinta años, ha sido testigo de la evolución tanto en la atención médica como en las patologías que llevan a los pacientes a consultar. “Hace 30 años tratábamos principalmente otitis crónicas y hacíamos amigdalectomías. Hoy somos un centro de referencia para implantes cocleares y cirugía oncológica de cabeza y cuello, además de manejar patologías rinosinusales y de la base de cráneo con tecnología avanzada como el neuro-navegador”, explicó.
Nuevos procedimientos
La incorporación de tecnologías como los PEATC no solo apunta a un diagnóstico más temprano de trastornos como el TEA, sino también a la mejora en la calidad de vida de las personas y también de los animales (en el Hospital Clínico Veterinario UNAB se realizaron procedimientos al respecto) con patologías auditivas y cognitivas. Con la integración de equipos multidisciplinarios y un enfoque centrado en el paciente, la otorrinolaringología sigue transformando el panorama de la medicina en Chile, con Concepción liderando este cambio en el sur del país.
Otro de los puntos destacados fue la intervención de Cristian Aedo, tecnólogo médico y magíster en Neurociencias de la Universidad de Chile, quien explicó cómo la pérdida auditiva subclínica se asocia a problemas cognitivos y demencia en edades avanzadas. Aedo resaltó que el monitoreo temprano de la función auditiva puede ser crucial para prevenir el deterioro cognitivo, en especial en personas mayores de 60 años. «Estamos viendo cómo factores como la hipoacusia tienen un impacto directo en el desarrollo de demencias. La intervención temprana puede retrasar estos procesos y mejorar la calidad de vida de los pacientes», explicó.
Carolina Carvajal, coordinadora académica de Otorrinolaringología en la UNAB, expresó que la jornada realizada en el campus Concepción fue “una oportunidad única para que nuestros estudiantes y profesionales puedan estar a la par con las innovaciones internacionales, sin tener que salir de la región».