El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) del tercer mes del año anotó una caída de 0,1%, según informó el Banco Central, ubicándose por debajo de las estimaciones del mercado.
El Banco Central informó este lunes que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de marzo registró una caída de 0,1% en doce meses, acumulando tres contracciones consecutivas -luego de los retrocesos de enero y febrero de 0,5% y 0,3%, respectivamente- y cerrando el trimestre en rojo.
La cifra se ubicó por debajo de las estimaciones de los analistas, que habían proyectado un avance de hasta 0,5% de la actividad. “Con ello, el primer trimestre de 2026 cerró con una contracción de 0,3% en comparación con igual periodo del año pasado. Medido trimestralmente, es el peor desempeño de la economía chilena desde el año 2023, lo cual es preocupante”, sostiene Gonzalo Escobar, académico de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad Andrés Bello (UNAB).
Los factores que explican la caída
De acuerdo con el experto, “hay dos factores bastante opuestos que explican este resultado negativo. Por un lado, una caída mayor de la producción de bienes, principalmente dado por la menor producción minera y por el hecho de que la industria manufacturera no logra despegar. Por otro lado, el sector comercio y el sector servicios contuvieron, en parte, esta caída”.
Escobar también dice que hay que considerar factores externos como el conflicto en Medio Oriente, que ha llevado al precio del petróleo a situarse por sobre los 100 dólares del barril. “Ello nos genera efectos importantes, a pesar de que esto solamente se puede considerar durante el mes de marzo, principalmente por los efectos inflacionarios y de logística en la producción”, afirma.
Alejandro Urzúa, analista económico de la FEN UNAB y de la consultora OpenBBK, comenta que “el Imacec de marzo muestra una economía chilena que avanza, pero a un ritmo todavía moderado. Si bien algunos sectores como servicios sostienen la actividad, la inversión y la industria aún no despegan con fuerza. Esto confirma que estamos en una fase de recuperación gradual, donde la clave está en consolidar la confianza y reactivar la inversión para sostener el crecimiento en los próximos meses”.
Expectativas para los próximos meses
Con respecto a las proyecciones para los próximos meses, Escobar indica que “el Banco Central ya ajustó sus expectativas de crecimiento para el presente año, y ahora hay que ver qué va a indicar en las próximas reuniones de política monetaria, principalmente por el comportamiento que presenta la tasa de interés. Es muy probable que esta tasa se mantenga durante algún tiempo, principalmente debido a las presiones inflacionarias”.
Urzúa, en tanto, apunta a que “la economía chilena debería mantener una trayectoria de recuperación gradual en los próximos meses, apoyada por una inflación más contenida y eventuales recortes de tasa. Sin embargo, no es un despegue asegurado, ya que la inversión sigue débil y el escenario externo marcado por tensiones geopolíticas y un menor dinamismo global también podrían poner límite. En este contexto, el crecimiento será más bien acotado, con riesgo equilibrado, pero aún sesgado a la cautela”.