El lunes 11 de mayo celebramos a todos los alumnos. La mayoría de los colegios preparan convivencias y actividades para una jornada especial. Pero vale preguntarse qué significa ser alumno en 2026.
Hay una generación que aprendió a leer y a escribir estilo “Home School” debido a la pandemia. Para púberes y preadolescentes, perder el espacio donde desarrollan su sentido de pertenencia al grupo alteró sus posibilidades de convivencia con sus pares, y los que terminaban su periodo escolar cambiaron la emoción de los abrazos de su graduación por las cámaras de sus computadores. En cifras, las proyecciones indican un retroceso de 1,3 años en la escolaridad y el regreso a clases presenciales mostró un aumento en ansiedad, depresión, fobia escolar y crisis de pánico en adolescentes.
Cómo ser alumno en 2026 a pocos años del proceso abrupto que fue la Pandemia. Soledad Villate, Magíster en Gestión y Liderazgo Educacional y Rectora del Colegio Pedro de Valdivia de Las Condes, analiza: “Fueron 2 años de un desafío permanente para familias, docentes y alumnos. Nos hemos enfocado en recuperar las herramientas socioemocionales y académicas; para ello, hemos implementado programas de nivelación personalizada que no sólo atienden las brechas de contenido, sino que priorizan la revinculación afectiva. Entendemos que sin bienestar emocional no hay aprendizaje significativo. Hoy, nuestro foco está en fortalecer la resiliencia y la colaboración en el aula, transformando el colegio en un entorno seguro donde el error se vea como parte del crecimiento y la presencialidad sea valorada como el motor del desarrollo humano y social que la pantalla nunca pudo reemplazar”.
Dante, hoy cursa primer año de enseñanza media. Sus primeros años de educación básica fueron en pandemia; hoy comenta: “Pasar de estudiar solo frente a un computador a estar en una sala fue un gran cambio. Al principio era raro volver a conversar cara a cara, pero hoy valoro mucho más el estar con mis amigos y sentir que formamos parte de algo real. Adaptarse a no usar el celular en el colegio ha sido difícil, pero necesario, te obliga a resolver conflictos hablando y a disfrutar del recreo de verdad. Estar desconectado me ha permitido reconectarme con mis compañeros”.
La psicóloga Rocío Cereceda, explica cómo afrontar el desafío de ser estudiante en estos tiempos: “Ser estudiante hoy implica volver a entrenar la tolerancia a la frustración y la autorregulación emocional, habilidades que se vieron afectadas durante el aislamiento. Sin embargo, más que centrarnos solo en lo académico, el desafío está en cómo los adolescentes vuelven a vincularse, resolver conflictos y desenvolverse en lo social. La comunicación asertiva y el acompañamiento de las familias siguen siendo claves, pero también lo es generar espacios cotidianos muchas veces sin tecnología donde puedan practicar la empatía, la escucha y el respeto por otros. Hoy más que nunca, es importante hacerse cargo de lo que están sintiendo y viviendo, entendiendo que no siempre cuentan con todas las herramientas para enfrentarlo. Por eso, el rol adulto es acompañar, orientar y contener, sin dejar de poner límites. Porque el verdadero desafío no es solo retomar contenidos, sino reconstruir la convivencia y fortalecer el bienestar emocional como base para cualquier aprendizaje.”.