AGCID gestionó US$ 2,8 millones para el desarrollo de nuestro país y realizó cooperación con 32 países de América Latina y el Caribe y África.
El Director Ejecutivo de la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID), Enrique O’Farrill-Julien, presentó la Cuenta Pública correspondiente a la gestión del año 2025, en la que dio a conocer tanto la cooperación gestionada para el beneficio de Chile, como aquella realizada con otros países, además de dar cuenta de los principales avances de este año.
El titular de la institución encargada de gestionar y articular la cooperación internacional para el desarrollo, AGCID, destacó que “durante 2025 se ejecutaron 69 proyectos de cooperación en beneficio de Chile, que se implementaron en comunas de todas las regiones del país, que abordaron áreas temáticas como desarrollo social y medioambiente, recursos naturales y energía”.
De estos proyectos, 13 fueron ejecutados junto a socios tradicionales como el Banco Mundial, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el Fondo de Adaptación, Valonia-Bruselas, Suiza, la Unión Europea, Alemania, España y Japón. Otros 27, a través del Fondo Chile-México, en el que ambos países se benefician, al igual que otras 17 iniciativas ejecutadas mediante la modalidad de cooperación descentralizada y otros 12 proyectos en el marco de la Alianza del Pacífico.
En la oportunidad, se destacó el proyecto denominado “Apoyo a la Estrategia Chilena de Transporte Público Sostenible (CLETS)”, que busca impulsar el uso de tecnologías de cero o bajas emisiones en la movilidad urbana y promocionar los nuevos marcos normativos y reglamentarios con los que cuenta el país, para luchar contra el cambio climático. Esta iniciativa es financiada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), a través de la CAF, que aportó US$ 2,9 millones, para apoyar la implementación de un electrocorredor de 40 buses eléctricos que recorrerán 20 kms entre La Chimba Alto y el Campus Coloso de la Universidad de Antofagasta, en la región de Antofagasta; contribuir a la transformación de una flota de taxis colectivos por vehículos eléctricos en Lebu e implementar un sistema de bicicletas públicas, en Concepción, Hualpén, Talcahuano y San Pedro de la Paz, en la Región del Biobío; y la puesta en marcha del primer electroterminal de acceso público de uso mixto en el país, en Valdivia, en la Región de Los Ríos.
Otro proyecto destacado, se ejecuta en la Región de Coquimbo, gracias al aporte de Japón, llamado “Recuperación de Bioproductos de Alto Valor para la Pesca Sostenible en Chile (REBIS)”, a través del cual, investigadores de la Universidad de La Serena y la Universidad de Hokkaido de Japón, comparten experiencias para transformar los residuos del procesamiento pesquero, que solo en esta región, generan más de 14 mil toneladas anuales, en bioproductos de alto valor, ayudando además a mitigar el impacto ambiental de la pesca y fomentar nuevos negocios, mejorando la calidad de los empleos en esta industria.
En la Región de Valparaíso, se relevó el proyecto “Seguridad Hídrica: Mejoramiento del acceso al agua durante situaciones de emergencia”, financiado por el Fondo de Adaptación y administrado por AGCID, que permitió la construcción de tres puntos de distribución hídrica, en establecimientos educacionales de la comuna de Quilpué (Colegios Darío Salas, Luis Cruz Martínez y Escuela Rural Los Molles). Para hacer frente a las situaciones de emergencia. Esta inversión superó los US$125 mil e incorporó estanques de 5.400 litros y materiales sustentables.
En Tarapacá, Ñuble y Magallanes, la cooperación japonesa (JICA) aportó con el proyecto “Comunidades que Cuidan”, coordinado por JICA, el cual estableció un modelo de cuidado comunitario de personas mayores en las comunas de Pozo Almonte (Tarapacá), San Fabián de Alico (Ñuble) y Porvenir (Magallanes), beneficiando a 170 personas mayores. Se elaboró además una Guía de Orientaciones Técnicas para replicar el modelo a nivel nacional.
Por otro lado, en las regiones de Valparaíso, Coquimbo, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble y la Araucanía, en 2025 se desplegaron 15 voluntarios japoneses, que permanecerán durante 2 años en 15 comunas de Chile, compartiendo sus conocimientos en áreas como judo, terapia ocupacional, educación ambiental, kinesiología y prevención de desastres.
Del total de iniciativas que aportaron al desarrollo nacional, 27 proyectos (que representan un 51,9%), fueron realizados en el marco del Fondo Conjunto Chile–México, y que también benefician a distintas regiones. En este sentido, se destacan las siguientes iniciativas:
En la Región de Los Lagos destaca un proyecto ejecutado con el fin de fortalecer capacidades de pesquerías de pequeña escala, en el que participan la academia, pescadores, gobiernos locales y regionales, con el propósito de promover el manejo pesquero y acuícola sustentable de los recursos marinos explotados en el sur de Chile en la Isla de Chiloé, bahía de Ancud, en Chile; y en las localidades de Celestún, Sisal, Progreso y Río Lagartos en Yucatán, en México.
En la comuna de Toltén, en la Región de la Araucanía, en Chile, y el Estado de Baja California en México, resalta otro proyecto, que tiene como objetivo contribuir a la valorización de los ecosistemas estuarinos de la macrozona sur de Chile y la región del Delta del río Colorado de Baja California en México, para avanzar en el desarrollo local sostenible, y en la resiliencia al cambio climático de las comunidades costeras que lo habitan. Una manera, es desarrollando participativamente planes estratégicos de implementación de infraestructura y recursos educativos que incorporen elementos de sostenibilidad, pertinencia cultural y resiliencia al cambio climático. Es por esto que se construyó la pasarela Treng Treng en el Río Queule, que marcó un hito en 2025, y que permite desarrollar un turismo sustentable sin dañar el ecosistema.
La cooperación que Chile realizó:
Chile realiza cooperación y lo hace a través de dos componentes: transferencia técnica (47%) y formación de capital humano (53%), la que en 2025, fue por un monto de US$ 4 millones.
En transferencia técnica, expertos de los distintos ministerios, servicios nacionales y organismos de la sociedad civil, fueron los encargados de compartir sus buenas prácticas y conocimientos con profesionales de los países con los que Chile realizó cooperación. “En 2025, se ejecutaron 138 proyectos en 32 países de América Latina y el Caribe, y África, que abordaron temáticas como desarrollo social, fortalecimiento institucional, medio ambiente, recursos naturales y energía; y desarrollo territorial y local”, detalló Enrique O’Farrill.
En cuanto a la formación de capital humano, AGCID otorgó 660 becas a profesionales, técnicos y estudiantes de América Latina, el Caribe y África, para realizar estudios de pregrado, magíster, movilidad estudiantil y académica, diplomados y cursos internacionales, con un total de US$ 2.1 millones, que se concentraron en un 88% en América Latina y el Caribe.
Alianzas para el desarrollo:
A través de la implementación de distintos mecanismos de financiamiento para el desarrollo, Chile ha podido diversificar su cooperación incorporando a actores de la sociedad civil y la academia. En este sentido, el director de AGCID, destacó algunas de sus “alianzas para el desarrollo”, como Alianza del Pacífico, mediante la cual se implementaron 12 proyectos en beneficio de sus países miembros y se otorgaron 98 becas a través de su Programa de Movilidad Académica, mientras que el Fondo Chile-México, aprobó 14 proyectos en los que ambos países se benefician, además de un proyecto triangular-modalidad en la que dos países se unen para apoyar a un tercero-, en beneficio de Costa Rica.
Por otro lado, junto a Japón, más de 5 mil profesionales de la región, pudieron fortalecer sus capacidades de respuesta ante desastres naturales, al finalizar el “Programa Kizuna 2”. Y con la Unión Europea, se inició un proyecto de fortalecimiento de capacidades en materia de ciberseguridad, impulsado por la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) y AGCID, “que no solo permitirá que Chile pueda fortalecer sus políticas en esta materia, sino que apuesta por incrementar la resiliencia cibernética de los países latinoamericanos, contribuyendo así a un entorno digital más seguro y estable a nivel global”, señaló el Director de AGCID.
Por su parte, el Fondo Chile inició la ejecución de los 12 proyectos seleccionados en la convocatoria realizada en 2025, y otorgó ayuda humanitaria a Gaza, Bolivia, Haití, Cuba y Jamaica, afectados por distintas catástrofes.
En relación a los avances de la cooperación chilena este 2026, el Director de AGCID destacó que en el primer semestre de este año, Chile recibió un desembolso por US$ 15 millones, debido a los positivos resultados en la reducción de emisiones de carbono, en el marco del Proyecto ERPA, del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF) del Banco Mundial, recursos que serán destinados a la ejecución de acciones de forestación, restauración y manejo sustentable de bosques, que serán implementadas por CONAF, en las regiones de Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.
