La iniciativa busca establecer responsabilidades respecto de labores mineras abandonadas y entregar herramientas legales para prevenir riesgos para las personas y las comunidades que conviven con antiguos piques, chiflones y galerías en todo el país.
En el marco de la conmemoración del Día del Minero, el diputado por la Región del Biobío y miembro de la comisión de Minería, José Antonio Rivas, presentó el proyecto de ley denominado “Ley Pique Seguro”, iniciativa que busca enfrentar el vacío legal existente respecto de las labores mineras abandonadas y prevenir los riesgos que éstas representan para la vida, la salud y la seguridad de las personas.
“El homenaje que los mineros de Chile merecen no puede limitarse a discursos o monumentos. También debemos hacernos cargo de lo que quedó bajo nuestras ciudades. Las minas cerraron hace décadas, pero muchos piques siguen abiertos y sin responsable. La Ley Pique Seguro les pone nombre y apellido a esas obligaciones”, señaló el parlamentario PS.
La propuesta surge a partir de la realidad de la cuenca carbonífera del golfo de Arauco, donde miles de galerías, socavones y piques permanecen bajo zonas habitadas tras el cierre de las minas de Lota, Coronel, Curanilahue y Lebu. Ninguna de esas faenas quedó cubierta por la actual Ley de Cierre de Faenas Mineras, que comenzó a regir recién en 2012.
Entre los antecedentes que motivan la iniciativa figura la tragedia ocurrida en 1989 en el sector Los Castaños de Curanilahue, donde 21 trabajadores murieron tras la irrupción de agua desde una mina abandonada cuya existencia no estaba registrada. A ello se suma la explosión ocurrida en 2007 en un pirquén de la misma comuna, que dejó dos fallecidos y doce lesionados.
“El proyecto llena un vacío legal que existe hasta hoy. Si un muro a punto de caer puede ser denunciado para evitar una tragedia, un pique minero abandonado también podrá ser objeto de medidas de resguardo ordenadas por un tribunal,” explicó el diputado José Antonio Rivas.
Además, la iniciativa establece obligaciones de información y define responsabilidades para quienes operaron las faenas, sus sucesores y quienes posteriormente adquieran los terrenos o concesiones donde existan estas labores.
Finalmente el integrante de la comisión de Minería y Energía explicó que “La idea es simple. El carbón se agotó, pero el peligro no. Mientras exista un riesgo para las personas, debe existir también una responsabilidad. No estamos creando burocracia ni gastando recursos públicos. Lo que estamos haciendo es cerrar un vacío legal que lleva décadas abierto”.
Al mismo tiempo, el proyecto de ley reconoce que estas labores pueden tener un valor patrimonial, cultural y turístico cuando se encuentran debidamente resguardadas, tomando como ejemplo el Chiflón del Diablo de Lota, uno de los principales hitos del patrimonio minero nacional.