Las indagatorias realizadas por el Departamento de Investigación Criminal de Gendarmería, permitieron, durante la tarde del martes 11 de agosto, la detección e incautación de un teléfono celular y tres repuestos de pantallas táctiles, en una oficina del sector de imputados del recinto penitenciario, donde se desempeñaban tres funcionarios de la Institución.
Inmediatamente, Gendarmería denunció los hechos al Ministerio Público, junto con instruir la realización de un sumario administrativo para esclarecer eventuales responsabilidades. Cabe precisar que la Institución Penitenciaria trabaja de manera permanente para identificar cualquier conducta irregular y denunciarla a las autoridades competentes.
Gendarmería de Chile reafirma su compromiso con el adecuado funcionamiento de los establecimientos penitenciarios, promoviendo una política de tolerancia cero frente a cualquier acto de corrupción.