En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, el Hospital Carlos van Buren hace un llamado a la comunidad a reconocer señales de alerta, acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles y solicitar ayuda oportunamente.
“Hablar también salva vidas” es uno de los principales mensajes que busca relevar el Hospital Carlos van Buren con motivo del Día Mundial de la Prevención del Suicidio. La fecha constituye una oportunidad para generar conciencia sobre esta problemática de salud pública, contribuir a romper los estigmas asociados a la salud mental y promover una respuesta colectiva frente a las señales de alerta.
Carlos Norambuena, jefe subrogante de la Unidad de Salud Mental del Hospital Carlos van Buren, destacó la importancia de abordar el tema abiertamente y generar espacios de conversación y apoyo.
“La idea es que podamos tomar una conciencia más colectiva de que esto sucede y que necesitamos activarnos como sociedad para tomar cartas en el asunto”, señaló.
El enfermero explicó que existen diversas señales que pueden advertir que una persona está atravesando una situación de riesgo. Entre ellas se encuentran cambios drásticos en el comportamiento, aislamiento, pérdida de interés en actividades habituales y expresiones relacionadas con deseos de morir, además de despedidas inusuales o conductas asociadas al consumo problemático de alcohol y otras drogas.
“Es importante fijarnos en las señales de alerta de las personas que están alrededor de nosotros, ya sean seres queridos, amigos o compañeros de trabajo”, enfatizó Norambuena.
Escuchar, acompañar y pedir ayuda
Frente a estas señales, el llamado es a no ignorarlas ni enfrentarlas en soledad. Escuchar sin juzgar, brindar apoyo y acompañar a la persona hacia una atención profesional puede marcar una diferencia.
En Chile, quienes necesiten orientación pueden comunicarse con el *4141, Fono Prevención del Suicidio, disponible las 24 horas, todos los días de la semana. También es posible acudir a un CESFAM para solicitar atención de salud mental o dirigirse a un servicio de urgencia ante una situación de riesgo o presencia de ideación suicida.
Un trabajo multidisciplinario
En el Hospital Carlos van Buren, la Unidad de Salud Mental cuenta con un equipo multidisciplinario integrado por psiquiatras, psicólogos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales y profesionales de enfermería, quienes trabajan para responder a las distintas necesidades de las personas que requieren atención.
“El trabajo es bastante profundo. Nosotros tratamos de resolver lo más agudo para que no se prolongue la hospitalización y las personas puedan ser derivadas posteriormente a dispositivos ambulatorios”, explicó el enfermero coordinador.