- La creciente movilidad internacional de profesionales y jóvenes chilenos abre nuevas oportunidades de desarrollo académico y laboral, pero también plantea el desafío de fortalecer los vínculos con quienes salen del país para que sus conocimientos, experiencias y redes puedan contribuir al desarrollo nacional.
Estudiar en una universidad extranjera, trabajar para una empresa internacional o desarrollar una carrera profesional fuera de Chile dejó de ser una aspiración excepcional y se ha convertido en una alternativa concreta para miles de jóvenes y profesionales. De acuerdo con el segundo Registro de Chilenos en el Exterior, elaborado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la principal razón para emigrar es la búsqueda de oportunidades laborales (24,3%,), seguida por razones familiares (21,5%) y una mejor calidad de vida (13,7%).
Para quienes están pensando en cruzar la frontera, más allá de analizar remuneraciones o el prestigio de las instituciones educativas, deben tener en cuenta que también implica factores culturales, familiares y personales que pueden determinar la calidad de vida y el bienestar.
Para Gianni Rivera, experto en relaciones internacionales, el fenómeno debe ser entendido desde una perspectiva integral. “La movilidad internacional es una oportunidad económica y profesional, que va de la mano de una experiencia humana, cultural y social que puede transformar profundamente a una persona, por lo tanto, la decisión no puede ser improvisada, el proyecto debe elaborarse antes de la elección del país de destino”. Y agrega que “esta circulación ocurre en un contexto global donde distintos países enfrentan envejecimiento de su población y déficit de trabajadores especializados. Áreas como tecnología, ingeniería, salud, energía, construcción, logística y cuidados presentan una creciente demanda de profesionales, generando oportunidades para quienes cuentan con preparación, dominio de idiomas y capacidad de adaptación”.
En este escenario, uno de los principales desafíos es tomar decisiones informadas. El nivel de ingresos es una de las variables considerables, no obstante, el costo de la vivienda, impuestos, salud, educación, transporte y las consecuencias que una migración puede tener sobre la vida familiar también son elementos determinantes.
Por otra parte, esta situación plantea una discusión estratégica ¿cómo aprovechar el conocimiento adquirido por sus profesionales en el extranjero? Durante años, la salida de jóvenes para estudiar o trabajar fuera del país ha sido observada bajo el concepto de “fuga de talentos”, sin embargo, una mirada más amplia permite entender esta movilidad como una oportunidad para generar intercambio de conocimientos, innovación, emprendimiento y cooperación internacional.
“Un profesional que estudia en Europa, trabaja en Estados Unidos, Australia o Asia, puede regresar al país con nuevas metodologías, redes internacionales, conocimientos especializados y una comprensión distinta de otros mercados y sociedades. En este sentido, el desafío consiste en generar las condiciones necesarias para que esa experiencia pueda convertirse en un aporte para el desarrollo nacional. Para avanzar en esa dirección, se requiere fortalecer las oportunidades profesionales, la inversión en innovación, la eficiencia del Estado, la vinculación internacional de las universidades y la capacidad de las empresas nacionales para competir en mercados globales”, plantea el experto.
La internacionalización del capital humano abre oportunidades para una mayor integración con el mundo que pueden constituir una red capaz de generar nuevas conexiones comerciales, académicas, tecnológicas y culturales.
Hoy es imperante fortalecer las condiciones para estudiar y/o trabajar en el extranjero para que las nuevas generaciones amplíen sus horizontes y desarrollen sus capacidades en un mundo cada vez más interconectado. “Chile necesita jóvenes capaces de conquistar el mundo. Pero también necesita que, dondequiera que estén, sigan mirando hacia el territorio nacional”, concluye Rivera.