Las senadoras Paulina Núñez, Camila Flores, Paulina Vodanovic y los senadores Carlos Kuschel y Andrés Longton, presentaron una moción para poner fin a los cambios de hora estacionales.
A principios del mes de septiembre se realizó el último cambio de hora en Chile y con ello se reactivó la discusión respecto de los efectos que tiene esta modificación, sobre todo en la salud, de niños, niñas, adolescentes, adultos mayores, trabajadores por turnos y personas con problemas para conciliar el sueño.
De ahí que las senadoras Paulina Núñez, Camila Flores, Paulina Vodanovic y los senadores Carlos Kuschel y Andrés Longton, presentaran una moción para establecer legalmente una hora oficial y territorialmente diferenciada para Chile, suprimiendo así los adelantos y retrasos estacionales. se determinará y expresará de conformidad con el Tiempo Universal Coordinado, UTC.
La propuesta se determinará y expresará de acuerdo con el Tiempo Universal Coordinado (UTC), estableciéndose de la siguiente manera:
UTC -4 como regla general
UTC -6 para Rapa Nui (Isla de Pascua) y la isla Salas y Gómez
UTC -3 para las regiones de Aysén y de Magallanes
La iniciativa -que fue derivada a la Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización– propone eliminar los adelantos y retrasos estacionales, modernizar la referencia técnica mediante el Tiempo Universal Coordinado (UTC) y consolidar legalmente las distintas soluciones territoriales que requieren las condiciones geográficas y la experiencia regulatoria del país.
Los autores de la moción señalan que la modificación semestral de los relojes dejó de ser la regla predominante en el mundo. Para 2026, una revisión de los 195 Estados soberanos reconocidos en el sistema de Naciones Unidas muestra que aproximadamente 56 registran algún cambio anual de hora, mientras 139 mantienen una hora estable durante todo el año.
Chile es, además, el único Estado soberano de Sudamérica que conserva un cambio estacional de hora y la experiencia regional confirma, por tanto, que la estabilidad constituye la regla, aun cuando cada país deba escoger el huso horario más adecuado a su geografía y condiciones sociales.
Asimismo, señalan que la evidencia sanitaria aconseja distinguir dos decisiones diferentes: poner término al cambio estacional y escoger el huso horario permanente.
En esa línea la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño ha recomendado abolir los cambios estacionales y adoptar la hora estándar permanente, por ser la alternativa más congruente con la luz solar y la biología circadiana.