Buscar

La sostenibilidad no es una meta, es un camino que se recorre todos los días. Por Isabela De Marchi, Gerente de Sostenibilidad de SIG Sudamérica

Se modernizaronsus 1.150 m², incorporando una nueva distribución de las áreas de entrenamiento, salas completamente renovadas, espacios de cowork y una infraestructura que eleva el estándar deportivo de la Región de Valparaíso.

Mesas y sillas plegables, bolsos para picnic, cocinillas y carpas forman parte de la propuesta de la marca, que también cuenta con un showroom en Quilpué para conocer sus productos de cerca.

La división de la estatal licitó un contrato a ocho años que reemplazó la totalidad de sus vehículos diésel por unidades cero emisiones, adelantándose a las metas corporativas de la cuprífera al 2030.

Cuando hablamos de sostenibilidad empresarial, suele pensarse en ella como un objetivo lejano, una casilla que se marca una vez y queda resuelta. La experiencia en sostenibilidad en Sudamérica nos ha enseñado exactamente lo contrario: es un proceso continuo, hecho de decisiones pequeñas y grandes que se toman todos los días, desde el diseño de un envase hasta la forma en que una compañía se relaciona con sus clientes y comunidades.

Esta reflexión cobra especial sentido ahora que SIG fue reconocida nuevamente por TIME y Statista como una de las empresas más sostenibles del mundo. En la edición 2026 de este ranking global, que evaluó a más de 5.000 compañías de distintas industrias y seleccionó a las 750 con mejor desempeño, subimos al puesto n.º 63, avanzando siete posiciones respecto del lugar 70 que ocupábamos el año anterior. Pero más allá de la cifra, lo que este reconocimiento realmente representa es la validación de un compromiso sostenido en el tiempo.

El listado se construye a partir de más de 20 indicadores ambientales, sociales y de gobernanza. Se revisa si las empresas evitan prácticas dañinas, si fijan metas climáticas concretas, si informan con transparencia sus avances y si logran buenos resultados en evaluaciones reconocidas internacionalmente, como el CDP, el Pacto Mundial de Naciones Unidas, los objetivos de la SBTi, el Anuario de Sostenibilidad de S&P Global y el índice MSCI. También se miden resultados tangibles: reducción de emisiones, uso responsable de energía y materiales, gestión de residuos, seguridad laboral y diversidad en los equipos.

Este marco de evaluación no es un examen externo al que simplemente respondemos, sino un reflejo de cómo entendemos nuestro negocio. Trabajamos permanentemente en reducir la huella de carbono de nuestros envases, en incorporar materiales renovables y reciclables en nuestras soluciones, y en acompañar a nuestros clientes de la industria de alimentos y bebidas hacia modelos cada vez más circulares. Subir del puesto 70 al 63 no es solo un número: refleja años de trabajo consistente para que la sostenibilidad sea parte de cada decisión que tomamos.

Y ahí está la lección más importante para cualquier industria: la sostenibilidad deja de ser una estrategia de comunicación cuando se convierte en una forma de operar. No basta con declarar intenciones; hay que medir, reportar con transparencia y estar dispuestos a que otros evalúen nuestro desempeño con rigor.

Estar entre las empresas más sostenibles del mundo nos exige, precisamente, seguir mejorando. En Sudamérica seguiremos trabajando junto a nuestros clientes y comunidades para que cada envase que producimos sea parte de la solución, y no del problema, cuando hablamos del futuro del planeta. Ese es el estándar que nos hemos propuesto sostener, no solo en un ranking, sino en cada decisión cotidiana.

 

noticias relacionadas

Continuidad de negocio: el centro debe estar en las personas. Por Jacqueline Pino, Gerente de ciberseguridad y resiliencia de Cybertrust 

IA ¿costo o inversión? Por Alex Cabrera, Fundador y CEO de Prevsis

Prevenir y cuidar recursos: la clave para industrias más sostenibles. Por Jaime Urquiza, Country Manager de Praxedo en Chile

Cocinas chilenas en septiembre. Por Joel Solorza Director Escuela de Gastronomía Universidad de Las Américas