Durante cinco días, la nueva nave de Antarctica21 fue evaluada en condiciones reales de navegación frente a las costas de Valdivia.
El Magellan Discoverer completó cinco jornadas de pruebas de mar, una etapa clave antes de su próxima entrega y entrada en operación. Las pruebas se realizaron en condiciones reales de navegación y permitieron comprobar el desempeño, la seguridad y el funcionamiento de los principales equipos de la nave.
De acuerdo con la información entregada por Antarctica21, los resultados fueron positivos y confirmaron el avance de un proyecto especialmente relevante para Chile.
El Magellan Discoverer es el primer crucero polar híbrido-eléctrico azimutal construido en América y fue desarrollado íntegramente en el país, en el astillero ASENAV de Valdivia, luego de la solicitud de la empresa magallánica Antarctica21, cuya inversión alcanza los cerca de 90 millones de dólares.
Con 94 metros de eslora y capacidad para recibir hasta cien pasajeros en sus aerocruceros antárticos, la nave fue pensada para ofrecer expediciones en grupos pequeños. Sus 48 cabinas cuentan con balcón privado y sus espacios incluyen salón de observación panorámica, biblioteca, gimnasio, sauna y áreas diseñadas para mantener una conexión permanente con el paisaje polar.
Su sistema de propulsión híbrido-eléctrico combina motores diésel con baterías marinas. Esta tecnología permite reducir emisiones, disminuir el ruido bajo el agua y aprovechar mejor la energía durante cada viaje.
«El Magellan Discoverer reúne elementos que representan muy bien a Antarctica21: innovación desarrollada desde el sur de Chile, una experiencia cercana para nuestros viajeros y un compromiso concreto con una forma más responsable de explorar la Antártica. Esta nave también es motivo de orgullo para Punta Arenas y para todas las personas que han hecho posible este proyecto», expresó Verónica Peragallo, CEO de la compañía.
Durante la primera jornada, los equipos a bordo revisaron la generación de energía, la propulsión y los sistemas de control, con seguimiento desde el puente y la sala de máquinas.
Al día siguiente se evaluaron la velocidad, la capacidad de aceleración y detención, y la respuesta de la nave en distintos giros y maniobras. También se midieron los niveles de ruido y vibración para comprobar el confort y el buen funcionamiento durante la navegación.
Posteriormente, los trabajos se enfocaron en revisar e integrar los sistemas que permiten controlar la nave y recibir alertas desde el puente. También se verificaron los estabilizadores, el sistema eléctrico, la producción de agua dulce y otros equipos esenciales para su operación.
Una nueva salida a navegación permitió comprobar la respuesta de la nave ante distintas demandas de potencia, además del sistema de emergencia y otros equipos de apoyo a la navegación.
Las cinco jornadas confirmaron el buen funcionamiento de los principales sistemas del Magellan Discoverer y marcaron un nuevo avance hacia su próxima operación.
Peragallo, CEO de Antarctica21, finalizó destacando que «estas pruebas representan un paso muy importante para el Magellan Discoverer. Los buenos resultados reflejan el compromiso de todos los equipos que han trabajado en este proyecto y nos acercan a un momento muy esperado: recibir la nave en Punta Arenas».
