La sexta versión del encuentro contó con la presencia del ministro de Agricultura, Jaime Campos, destacó la importancia del trabajo conjunto para enfrentar los desafíos del sector.
El gerente general de Carozzi, Santiago Valdés, sostuvo que “Chile tiene las condiciones, la experiencia y el talento para seguir siendo una potencia agroalimentaria. Pero ese futuro no está asegurado. Tenemos que construirlo”.
En un contexto de grandes desafíos climáticos y de productividad, más de 200 agricultores se reunieron este miércoles en la planta de Agrozzi en Teno para dar inicio a la temporada 2026-2027 y analizar el contexto actual y futuro del cultivo del tomate en Chile. El encuentro, que se realiza por sexto año consecutivo, fue organizado por Carozzi y contó con la presencia del ministro de Agricultura, Jaime Campos, el seremi de Agricultura del Maule, Alejandro Muñoz, el alcalde de Chépica, Fabián Soto, y la directora regional (s) del SAG Maule, María Carolina Imbert, entre otras autoridades.
El gerente general de Carozzi, Santiago Valdés, abrió la jornada analizando el contexto en que se desarrolla el sector y las oportunidades que se abren para el mediano y largo plazo. “Chile tiene las condiciones, la experiencia y el talento para seguir siendo una potencia agroalimentaria. Pero ese futuro no está asegurado. Tenemos que construirlo. El desafío ya no es solamente producir más, sino lograr que la agricultura chilena siga siendo competitiva. Los desafíos que vienen son grandes, pero nuestra capacidad de enfrentarlos también lo es”, sostuvo.
Sobre los desafíos climáticos, Valdés agregó que “tenemos que adaptarnos a un clima más variable, con lluvias intensas, granizos y sequías, y a una disponibilidad de agua que seguirá siendo central. Son desafíos importantes, pero también una oportunidad para dar un nuevo salto”.
Al respecto, el ministro de Agricultura, Jaime Campos, señaló que “tenemos que asumir que el clima oestá cambiando y vamos a tener que adaptarnos a esta nueva realidad. La única manera de enfrentar los desafíos de la agricultura es trabajando juntos: el sector público, el sector privado, los productores y la industria. Debemos avanzar de manera conjunta, porque nadie puede resolver por sí solo los problemas que enfrenta la industria”.
Durante el encuentro, los asistentes participaron a una charla del académico e investigador de la Universidad de Talca, Patricio González, sobre clima, y del investigador de INIA Quilamapu y especialista en fertilidad de suelos y nutrición de plantas, Juan Hirzel, sobre el manejo nutricional del tomate industrial.
Asimismo, se reconoció a 17 agricultores destacados, de los cuales 14 fueron premiados por su rendimiento productivo y tres recibieron el reconocimiento Espíritu Carozzi, que distingue el compromiso, la trayectoria y el trabajo colaborativo de productores que han contribuido al crecimiento conjunto de la compañía y el agro chileno.
Junto a ello, se realizó una nueva edición de la Expo Agro-Conexión, un espacio que reúne a proveedores de insumos y servicios agrícolas para entregar información, asesoría y nuevas oportunidades de desarrollo a los productores. La iniciativa busca fortalecer el vínculo entre Carozzi, los agricultores y los proveedores del sector, facilitando el acceso a soluciones técnicas y herramientas que contribuyan al crecimiento de sus negocios.
Creciendo junto a los agricultores de tomate
Carozzi es una de las principales agroindustrias de Chile y, a través de Agrozzi, se ha consolidado como una de las principales compradoras de tomate industrial del país. En su planta de Teno procesa anualmente más de 800.000 toneladas de frutas y vegetales, de las cuales 432.000 corresponden al tomate, uno de los pilares de su operación agroindustrial y exportadora.
Este desarrollo se sustenta en una relación de largo plazo con los agricultores. Carozzi trabaja con más de 3.000 productores a lo largo de Chile y, mediante su programa Crecer Juntos, promueve una agricultura de contrato que entrega mayor certeza a los productores, junto con asistencia técnica, acceso a insumos, financiamiento, capacitaciones y apoyo para incorporar nuevas tecnologías.
Uno de los principales avances ha sido el uso eficiente del agua. Entre 2019 y 2025, la superficie de tomate bajo riego por goteo aumentó de 2.000 a 4.500 hectáreas, alcanzando el 95% de las hectáreas de este cultivo con las que trabaja la compañía. Este método permite ahorrar al menos un 50% de agua y alcanzar una eficiencia del 95%.
La incorporación de tecnología y el trabajo conjunto con los agricultores también han permitido aumentar los rendimientos promedio de 65 a 95 toneladas de tomate por hectárea, con la meta de alcanzar las 100 toneladas en el corto plazo.
Del campo chileno a los mercados internacionales
El trabajo desarrollado junto a los agricultores ha permitido que los productos de Agrozzi lleguen a más de 50 países en los cinco continentes, cumpliendo con exigentes estándares de calidad e inocuidad y compitiendo con productores de distintas partes del mundo.
En Japón, por ejemplo, sus clientes destacan el sabor y la calidad de los productos utilizados para elaborar jugos de tomate. En Europa, la compañía está presente en mercados como Alemania, Italia y España, donde compite con productores locales y abastece a fabricantes de salsas y aderezos.
Agrozzi también exporta a Estados Unidos, uno de los principales productores mundiales de tomate, mientras que Centro y Sudamérica constituyen su principal mercado. En esta última región, sus productos incluyen pasta de tomate utilizada como ingrediente industrial, salsas, aderezos y preparaciones destinadas a cadenas internacionales de pizzerías.
De cara a los próximos años, Agrozzi proyecta seguir creciendo, impulsada por la demanda internacional de tomate y sus derivados, tanto de clientes actuales como potenciales. Esta expansión se apoya en la red de agricultores que la compañía ha construido durante más de tres décadas, cuyo trabajo permite llevar los productos del campo chileno a distintos mercados del mundo.