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Especialista en inteligencia emocional entrega recomendaciones para cuidar la salud mental y el ánimo en invierno

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Con la llegada de las bajas temperaturas, los días más cortos y la menor exposición a la luz solar, muchas personas experimentan cambios en su estado de ánimo, una disminución de la energía e incluso una sensación persistente de desmotivación. Si bien estos cambios pueden ser habituales durante el invierno, es importante reconocer cuándo dejan de ser pasajeros y comienzan a afectar la calidad de vida.

El periodista, coach, escritor y especialista en inteligencia emocional y neurociencia, Joaquín Pincheira, explica que esta época del año puede intensificar síntomas de ansiedad, tristeza y agotamiento emocional, especialmente en personas que enfrentan altos niveles de estrés, aislamiento social o dificultades económicas.

«Durante el invierno es común que muchas personas sientan menos energía o más ganas de permanecer en casa. Sin embargo, cuando esa sensación se prolonga durante semanas, se pierde el interés por las actividades cotidianas o aparece una tristeza constante, es importante prestar atención y no normalizar estos síntomas», señala.

El especialista advierte que uno de los errores más frecuentes es asumir que sentirse desmotivado, irritable o emocionalmente agotado forma parte del carácter o simplemente de la estación del año.

«Hay personas que llevan mucho tiempo sintiéndose sin ilusión, con cansancio permanente o con la sensación de que nada las motiva. Muchas veces creen que esa es su forma de ser, cuando en realidad podrían estar enfrentando un problema de salud mental que merece atención profesional», explica.

Pincheira agrega que, durante el invierno, también pueden aumentar los efectos del aislamiento, especialmente en quienes trabajan desde casa o viven solos, reduciendo significativamente los espacios de interacción social.

«El ser humano necesita compartir con otros. Cuando pasamos demasiado tiempo aislados, nuestro bienestar emocional comienza a deteriorarse, aunque muchas veces no lo notemos de inmediato. Mantener vínculos y generar momentos de encuentro es tan importante como cuidar la alimentación o dormir bien», afirma.

Asimismo, sostiene que las preocupaciones económicas y la incertidumbre financiera continúan siendo factores que afectan el equilibrio emocional de miles de personas.

«Las dificultades económicas generan estrés, preocupación e incluso sentimientos de frustración. Sin embargo, es fundamental recordar que una deuda o un problema financiero nunca define el valor de una persona. Son situaciones que pueden enfrentarse y resolverse con apoyo y planificación», comenta.

El especialista recomienda consultar con un profesional cuando, durante varias semanas, se presentan síntomas como el desánimo o tristeza persistente, el cansancio físico y mental constante, la pérdida de interés por actividades que antes generaban bienestar, la baja autoestima o sensación frecuente de fracaso, la dificultad para concentrarse, alteraciones del sueño o del apetito, e irritabilidad, pesimismo o aislamiento social.

«Muchas personas siguen cumpliendo con sus responsabilidades laborales o familiares, pero lo hacen desde un profundo desgaste emocional. No es necesario tocar fondo para pedir ayuda», enfatiza.

Joaquín Pincheira entrega una serie de hábitos que pueden contribuir a fortalecer el bienestar emocional durante esta temporada:Aprovechar la luz natural cada vez que sea posible y realizar caminatas al aire libre, mantener horarios regulares de sueño y alimentación, realizar actividad física de manera constante, evitar el aislamiento y fortalecer las redes de apoyo, conversar sobre las emociones con personas de confianza, mantener espacios de recreación y actividades que generen bienestar, reducir la autoexigencia y practicar la autocompasión y buscar apoyo profesional si el malestar persiste por varias semanas.

«Cuidar la salud mental debe ser un hábito permanente, especialmente durante los meses de invierno, cuando somos más vulnerables a los cambios emocionales. Pedir ayuda es una muestra de fortaleza y una decisión que puede cambiar completamente la calidad de vida de una persona», sostiene.

Finalmente, Pincheira recuerda que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva.

«Así como protegemos nuestro cuerpo del frío, también debemos cuidar nuestra salud emocional. Aprender a reconocer las señales, hablar de lo que sentimos y buscar apoyo oportunamente puede marcar una gran diferencia», concluye.

Joaquín Pincheira es autor de cuatro libros dedicados a las emociones, la motivación, la felicidad y el desarrollo personal, donde entrega herramientas prácticas para fortalecer el bienestar emocional y enfrentar los desafíos cotidianos.

Más información en www.joaquinpincheira.cl y en sus redes sociales Instagram y TikTok: @joaquinpincheiraoficial.

 

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