Según consigna hoy el sitio Aquí y Ahora, el exdiputado Juan Manuel Fuenzalida (UDI) negó las acusaciones realizadas por su exjefa de gabinete ante la Fiscalía Oriente, quien lo vinculó con presuntos pagos irregulares de asesores y con la supuesta destrucción de celulares durante el allanamiento al Congreso por el caso Lavín León.
La exfuncionaria declaró el pasado 6 de mayo en el marco de la investigación por eventual fraude al fisco contra el exdiputado Joaquín Lavín León, en donde afirmó que durante 2023 y 2024 habría recibido un monto adicional en su sueldo, pagado por la Cámara de Diputados, que luego debía entregar en efectivo o depositar en una cuenta de Fuenzalida. Según su relato, los pagos habrían fluctuado entre $350 mil y $400 mil mensuales.
La testigo también sostuvo que, el día del allanamiento realizado por la Fiscalía y la PDI en oficinas del Congreso, Fuenzalida habría instruido eliminar evidencia desde su equipo. De acuerdo con su versión, una secretaria habría tomado dispositivos electrónicos desde la oficina y los habría arrojado a la taza del baño.
Tras conocerse estos antecedentes, Fuenzalida emitió una declaración pública en la que rechazó las acusaciones y manifestó que “desmiento categóricamente haber solicitado a mi exasesora, ni a ningún otro colaborador, pago irregular alguno durante mis dos períodos parlamentarios”.
“Desmiento acusaciones tan burdas como que habría ordenado arrojar teléfonos celulares al baño durante el allanamiento al Congreso, con motivo del caso Lavín”, sostuvo.
Finalmente, el exparlamentario además cuestionó que, a más de una semana del allanamiento a su domicilio, aún no se le haya informado oficialmente el motivo del procedimiento. Según sostuvo, su defensa no ha podido acceder a la carpeta investigativa porque la causa se encuentra bajo reserva.