Lo que parece un juguete para aliviar el “estrés” de los más pequeños, está en la mira por videos de TikTok donde los niños congelan y luego calientan en el microondas estos elementos, resultando con graves quemaduras.
Pensados para reducir la ansiedad y mejorar la concentración, los cubos sensoriales se venden en diferentes formas y tamaños, siendo especialmente llamativos para los más pequeños. Sin embargo, su viralización en plataformas como TikTok e Instagram, donde circulan videos de niños en el extranjero que los congelan y luego los calientan en el microondas como parte de un reto o «challenge», los ha alejado de su propósito inicial y hoy generan preocupación entre especialistas de la salud.
En las últimas semanas, se ha detectado un aumento en las consultas de urgencia por quemaduras en niños y adolescentes, evidenciando la necesidad de reforzar la prevención, educación y supervisión adulta.
¿Por qué pueden ser un potencial peligro?
El Dr. Mauricio Cancino, médico internista de Clínica Ciudad del Mar, explica: “El contenido de estos cubos no es tóxico, pero al exponerse a temperaturas extremas puede expandirse, aumentar la presión interna y hacer que el juguete finalmente estalle expulsando material extremadamente caliente y pegajoso que se adhiere a la piel y produce quemaduras profundas. No deben calentarse, congelarse ni introducirse en el microondas, ya que esto puede provocar lesiones y consecuencias graves”.
“Es importante conversar con los niños para que no imiten estos videos. Si ocurre un accidente, hay que enfriar la zona con agua fría corriente durante al menos 20 minutos y acudir de inmediato a un servicio de urgencia. La mejor medida es la prevención», advierte la Dra. Karem Muena, jefa del Servicio de Urgencia de Clínica Dávila Vespucio.
Por tal motivo, la Dra. Gema Pérez, pediatra de Clínica Dávila, recalcó que: “Es fundamental que los padres supervisen el uso de este tipo de productos, conversen con sus hijos sobre los riesgos de replicar desafíos virales y, de ser posible, prefieran alternativas que no contengan este material gelatinoso en su interior para las terapias sensoriales o de manejo del estrés.
A esto se suma que su creciente popularidad ha impulsado su venta en el comercio informal, donde muchos de estos productos no cuentan con certificaciones ni cumplen estándares de seguridad. «Muchas veces, buscando la novedad, se pasa por alto un aspecto fundamental, que el producto que compramos cumpla con los criterios y certificaciones de seguridad. Al comprar de manera informal donde estos controles y certificaciones no siempre existen, se expone a los niños a un riesgo innecesario», agrega el Dr. Rodrigo Sagardia, médico general de Help Rescate.
Las consecuencias de los reels en los más jóvenes
Jennifer Conejero, psicóloga infanto-juvenil de Clínica Santa María, es categórica al destacar que los retos con graves consecuencias en niños y adolescentes se han vuelto habituales, afectando no solo el cuerpo de quienes los siguen, sino también la salud mental de quienes consumen y promueven este tipo de comportamiento.
“Es importante la educación de los niños, ya que cada vez acceden a más información. Hay que evaluar qué cosas están haciendo, no minimizar el acceso a redes sociales, saber en qué están, lo que ven cuentan a través de ellas, qué fotos difunden, qué comentarios les hacen a otros, todo eso hay que supervisarlo desde la casa”.