Septiembre es el mes de las celebraciones y tradiciones patrias, pero, además, es uno de los meses de mayor consumo de alimentos y circulación de vehículos de carga en el país. Este escenario conlleva una situación compleja para el rubro de la logística y distribución, dado que se incrementa significativamente el robo de mercancías transportadas.
Las carreteras, caleteras, principales avenidas de las ciudades y accesos a centros logísticos son donde se producen la mayor cantidad de asaltos, afectando y poniendo en riesgo no solo la cadena de distribución, sino que también la vida de choferes.
Si bien la tecnología y el monitoreo en tiempo real cumplen un rol especialmente relevante en estas fechas, hoy nuestra misión es anticipar los riesgos, conocer las rutas, planificar los desplazamientos y mantener una comunicación fluida y permanente con los conductores, medidas fundamentales para proteger la carga y, sobre todo, a las personas que están detrás de cada entrega.