Septiembre es, por las Fiestas Patrias, un mes en que muchas personas planifican una escapada para compartir y disfrutar en familia. De hecho, casi el 50% de los viajes con pernoctación de estas celebraciones tiene su origen en la Región Metropolitana. Por eso la mantención de los vehículos se vuelve un tema tan importante para pasar un fin de semana agradable y no encontrarse con sorpresas en el camino.
En los talleres lo vemos cada año. La semana previa al 18 llegan autos que llevan meses sin revisión y que sus dueños recién traen cuando ya tienen el viaje comprado. Casi siempre hay algo que pudo haberse resuelto antes, más barato y sin apuro.
Uno de los mitos más frecuentes, y que puede desgastar tremendamente el motor de un automóvil, es el uso inapropiado del aceite. Muchos creen que mientras más lubricante se le echa al auto es mejor, pero la realidad es que el aceite se bate contra las piezas móviles del motor y puede perder propiedades. El sobrellenado no lo protege, lo desgasta.
También está instalada la creencia de que si el vehículo anda bien no hay nada que revisar. Y es justamente al revés. Un líquido de frenos con humedad no se siente, una correa desgastada no se escucha y un filtro saturado no enciende ninguna luz. En postventa recibimos muchos vehículos cuyo dueño asegura que venía funcionando perfecto hasta el día anterior, y al revisarlos encontramos desgastes que llevaban meses avanzando en silencio. La mantención preventiva existe precisamente por eso. Cuando la camioneta por fin avisa, ya no está pidiendo mantención sino reparación.
Otro mito que puede salir bastante costoso es no hacerle caso a la libreta de garantía. Esa libreta no es una recomendación comercial ni un calendario sugerido. Es la condición técnica bajo la cual el fabricante responde por el vehículo, y si esa condición no se cumple, la garantía simplemente se pierde. Es una de las conversaciones más incómodas que nos toca tener con un cliente, porque a esas alturas ya no hay vuelta atrás.
Postergar una mantención de rutina puede terminar costando mucho más que hacerla a tiempo, ya sea en una reparación mayor, en la pérdida de la garantía o en un vehículo detenido. Si está pensando en viajar en auto estas fiestas, revíselo antes y evite cualquier contratiempo que pueda empañar la celebración de la chilenidad.