El último CyberMonday dejó una señal para el retail chileno: en apenas tres días se vendieron más de 10 millones de productos y los despachos llegaron a cuadruplicarse frente a una semana habitual. Con un e-commerce que ya mueve cerca de US$10.000 millones al año, las empresas comienzan entre septiembre y octubre a preparar sus operaciones para el peak de fin de año.
Las vitrinas todavía no tienen decoración navideña, pero detrás de ellas la temporada de fin de año ya comenzó. Entre septiembre y octubre, retailers, empresas de consumo masivo, operadores logísticos y compañías de e-commerce empiezan a proyectar demanda, dimensionar capacidad de despacho, contratar transporte y diseñar las rutas que deberán soportar uno de los períodos más exigentes del año.
Chile enfrenta este escenario con un mercado digital que volvió a crecer con fuerza. Según cifras de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), el comercio electrónico bordeó los US$10.000 millones en ventas durante 2025, mientras que su penetración alcanzó el 12,6% de las ventas del comercio minorista, aproximadamente el doble del nivel previo a la pandemia. Para 2026, la CCS proyecta un crecimiento cercano al 6%, que llevaría las ventas online a aproximadamente US$10.600 millones.
El desafío no está solamente en cuánto compran los chilenos, sino en la velocidad con la que puede concentrarse esa demanda. CyberDay 2025 generó alrededor de US$520 millones en ventas y 5,8 millones de transacciones en apenas tres días, con casi 700 sitios participando del evento.
“En Chile existe un consumidor digital muy maduro. El desafío ya no es convencerlo de comprar online; es cumplir la promesa después de que hace clic. Y cuando millones de transacciones se concentran en pocos días, la logística pasa de ser un área operativa a convertirse en una variable directamente vinculada al negocio”, explica Guillermo Castelli, CEO y fundador de QuadMinds.
De cara a la temporada navideña 2026, QuadMinds prevé que las operaciones vinculadas a retail y e-commerce podrían registrar aumentos de entre 40% y 80% en su volumen habitual de despachos durante las jornadas de mayor demanda. El antecedente de los grandes eventos de comercio electrónico muestra, además, que en determinados peaks los despachos pueden llegar a multiplicarse varias veces frente a una semana habitual.
“Navidad no genera un crecimiento lineal: concentra una enorme cantidad de pedidos en muy pocos días. Para una operación logística, el verdadero desafío aparece cuando en 48 o 72 horas tiene que procesar un volumen que normalmente distribuiría a lo largo de una semana”, señala Castelli.
La compañía tecnológica especializada en transporte y distribución opera en Chile y otros mercados de Latinoamérica, y su plataforma es utilizada por más de 500 compañías. Según indicadores de QuadMinds, el uso de un Transportation Management System (TMS) puede reducir hasta 85% el tiempo destinado a la planificación de rutas y hasta 22% los costos asociados al transporte, dependiendo del tipo y escala de la operación.
“Hay un punto en el que sumar vehículos deja de solucionar el problema. Si las rutas están mal diseñadas o la empresa no puede reaccionar frente a una contingencia, más flota también puede significar más kilómetros, más costo y más complejidad. La verdadera pregunta es cuánto más puede hacer una operación con los recursos que ya tiene”, agrega Castelli.
Las 5 claves para que el peak de Navidad no dispare los costos logísticos
Desde QuadMinds recomiendan cinco puntos para preparar la operación antes de que llegue el período de mayor demanda:
- Simular distintos escenarios. Proyectar qué ocurriría si los pedidos aumentan 30%, 50% u 80% permite anticipar necesidades y detectar posibles cuellos de botella.
- Dimensionar capacidad antes del peak. Definir con anticipación flota, personal y capacidad de despacho, en lugar de reaccionar cuando el volumen ya aumentó.
- Optimizar antes de sumar vehículos. Más despachos no necesariamente requieren aumentar la flota en la misma proporción. Mejorar cargas y recorridos puede permitir absorber parte del crecimiento con los recursos existentes.
- Monitorear y recalcular en tiempo real. Congestión, ausencias, demoras o fallas pueden modificar una planificación en minutos. La capacidad de reorganizar rutas rápidamente se vuelve crítica durante los días de mayor demanda.
- Convertir octubre en el ensayo general de diciembre. Probar escenarios, identificar zonas críticas y definir cómo reaccionar ante contingencias permite llegar al peak con decisiones previamente testeadas.
“Las compañías más avanzadas ya no esperan el aumento de pedidos para descubrir cuál es su capacidad máxima. Lo simulan antes. Octubre debería funcionar como un ensayo general de diciembre: probar escenarios, detectar cuellos de botella y saber qué decisiones tomar si la demanda supera las proyecciones”, concluye Castelli.