La parlamentaria republicana cuestionó duramente a quienes han acusado al oficialismo de proteger a condenados por delitos sexuales contra menores, en medio de la controversia por las rebajas de condenas. Rodríguez emplazó directamente a los diputados Daniel Manouchehri y Jaime Bassa, rechazó la utilización política del dolor de las víctimas y sostuvo que las responsabilidades deben abordarse sin descalificar a otras bancadas.
La diputada Javiera Rodríguez (REP), representante del Distrito 9 e integrante de la Comisión de Mujeres y Equidad de Género, protagonizó una intervención durante la sesión especial de la Cámara de Diputados destinada a abordar las rebajas de condenas otorgadas a 56 personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad. La instancia contó con la presencia del ministro de Justicia, Fernando Rabat, quien fue citado para explicar los fundamentos de los decretos y las responsabilidades del Ejecutivo. En medio de los cuestionamientos de la oposición y la posibilidad de una acusación constitucional contra el secretario de Estado, Rodríguez rechazó las acusaciones dirigidas al oficialismo y cuestionó el tono que ha adquirido la discusión parlamentaria.
Durante su intervención, la diputada señaló que “nadie en esta Sala sabe lo que ha vivido quien tiene al lado. Somos padres, somos hermanos y somos hijas. No saben nada de nuestros dolores, de nuestras heridas, y sin embargo se atreven a juzgar”. En esa línea, agregó que “he escuchado a diputados acusarnos de cómplices, de encubridores, de incitadores. Yo no se los voy a permitir, su política cochina se termina aquí. Podemos tener diferencias, pero también hay límites morales”. Asimismo, recordó experiencias personales vinculadas al debate sobre las denuncias de abuso y sostuvo que “hace casi diez años me enfrenté a un feminismo que decía defender a las mujeres, pero que reemplazaba la presunción de inocencia por la funa, y la justicia por la cancelación. Me hicieron sentir culpable con el mismo argumento: ‘ustedes protegen a los abusadores’”.
Rodríguez también cuestionó las responsabilidades de otros sectores políticos y afirmó que “han creado monstruos en sus propios gabinetes, en sus propias políticas públicas, y en sus discursos fascistas. Hasta les prestaron un avión. Pero la culpa está al frente, está ahí…”. A continuación, sostuvo que “yo puedo mirar al ministro y decirle sin asco que el Estado completo ha fallado. Y puedo decirle esto porque no necesito instrumentalizar el dolor ajeno para conseguir un aplauso o salvar mi popularidad. No voy a usar a los niños y las mujeres para hacer política, para eso hay que ser sinvergüenza”.
En uno de los momentos más enfáticos de su intervención, la parlamentaria emplazó directamente a los diputados Daniel Manouchehri y Jaime Bassa, quienes han formulado cuestionamientos públicos por las rebajas de condenas. “A los de al frente, les pido miren a los ojos a cada uno de los diputados de esta y otras bancadas, en su mayoría papás y mamás, y vengan a decirle que son cómplices de la pedofilia. O díganmelo aquí, a mí, si se atreven a decirle a una mujer”, expresó. En ese sentido, añadió que “señor Manouchehri, señor Bassa, por su intermedio, que tanto han hablado en prensa, atrévanse a decirles encubridoras de violadores a las mamás e hijas de esta bancada. Las mujeres de aquí no se lo vamos a permitir”.
Finalmente, Rodríguez llamó a evitar que la controversia por las rebajas de condenas se transforme exclusivamente en una confrontación política y pidió avanzar en soluciones para las víctimas. “Y les digo también al resto: el dolor humano no es una bandera política. Espero estén a la altura y trabajemos por resolverlo”, concluyó. La discusión se desarrolla mientras el Gobierno impulsa modificaciones legales para impedir nuevos beneficios a condenados por delitos sexuales contra menores, revisar las rebajas ya concedidas y fortalecer los mecanismos de protección e información a las víctimas.