El diputado Luis Pardo, respaldándose en el Informe Final N° 760 de la Contraloría, lapidó la defensa de la exautoridad de JUNAEB, Camila Rubio, quien intentó justificar pagos millonarios amparándose en contratos supuestamente «heredados». El parlamentario enfatizó que la Contraloría confirmó graves anomalías operativas y, además, ratificó que el proceso fiscalizador se originó en las múltiples denuncias de parlamentarios y reclamos ciudadanos por raciones no servidas, y no en las gestiones que le correspondían a la exdirectora, lo que deja al descubierto las profundas inconsistencias en la línea de defensa de la exdirectora.
Durante la sesión de la Comisión Especial Investigadora de la Cámara destinada a indagar las irregularidades en la entrega de raciones del Programa de Alimentación Escolar (PAE), el diputado por el Distrito 6, Luis Pardo, evidenció ante la instancia las graves contradicciones y afirmaciones tergiversadas que la exdirectora de la JUNAEB, Camila Rubio, presentó en su exposición ante el Congreso.
El falso origen de la auditoría y la tergiversación de las conclusiones del informe
Ante la comisión investigadora, el parlamentario puso en evidencia cómo la exdirectora intentó instalar que el informe emitido por Contraloría morigeraba o atenuaba su responsabilidad, sin embargo, Pardo acusó que los párrafos citados por ella o estaban descontextualizados o simplemente replicaban los propios dichos de la exdirectora pero que eran citados por el informe para luego ser descartados. El parlamentario, con el informe de Contraloría en mano, demostró que dicho documento apuntaba a insistir en que las observaciones eran graves, complejas y no habían sido subsanadas en su gran mayoría por JUNAEB.
En palabras de Pardo, la exdirectora seleccionó párrafos de sus propios descargos administrativos y los presentó ante la comisión como si fueran el «veredicto» definitivo de la Contraloría, entregando, en opinión del parlamentario, información engañosa a la comisión investigadora que indaga el desfalco ocurrido en JUNAEB por el denominado “caso onces”.
La extrema gravedad de desinformar al Congreso y la falta de sanciones
Durante su intervención, el representante del Distrito 6 advirtió sobre la gravedad institucional de entregar antecedentes imprecisos o erróneos ante una instancia fiscalizadora, socavando el propósito y la seriedad de la comisión investigadora. El parlamentario recalcó que esta circunstancia no debe pasar desapercibida para el trabajo de la instancia, advirtiendo con firmeza que, lamentablemente, el sistema actual carece de herramientas punitivas para sancionar a quienes mienten o tergiversan la información ante el Parlamento y que debe reactivarse con urgencia el proyecto de ley que castiga las faltas a la verdad en las comisiones investigadoras.
“Nuevamente hay un encubrimiento de acciones: lo que escuchó esta comisión la semana pasada tiene afirmaciones que son algunas totalmente falsas y otras bastante tergiversadas. Se está informando de cosas que no son, y lamentablemente no existe sanción para mentir en la comisión. Esta circunstancia no debiera pasar desapercibida para la investigación que vamos a emitir”, indicó el diputado Luis Pardo.