Buscar

Maternando una ausencia: la vivencia del duelo perinatal. Por Maricela Pino Directora Escuela de Obstetricia y Puericultura Universidad de Las Américas

Cada segundo domingo de mayo las redes sociales, vitrinas y campañas publicitarias se llenan de mensajes de celebración, imágenes de plenitud y compañía. Sin embargo, para muchas mujeres, esta fecha también está atravesada por el dolor y el silencio. Son madres que han vivido una pérdida gestacional, neonatal o un duelo perinatal: sus hijos murieron antes o poco después de nacer, pero su maternidad permanece intacta en la memoria, el cuerpo y la historia familiar.

El duelo perinatal corresponde al proceso emocional, psicológico y social que viven las personas y familias tras la muerte de un hijo o hija durante la gestación, el parto o los primeros días de vida. Este concepto incluye tanto las pérdidas gestacionales tempranas, como los embarazos ectópicos, muerte fetal y neonatal. Aunque suele tratarse como una experiencia privada o silenciada, las cifras muestran que no es un fenómeno aislado. Según los últimos datos oficiales disponibles del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), en 2021 se registraron en Chile 1.469 defunciones perinatales: 842 correspondieron a muertes fetales desde las 22 semanas de gestación y 627 a muertes neonatales precoces. Detrás de estos números existen familias que vivieron la interrupción abrupta de un proyecto de vida.

A nivel internacional, el Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas para la Estimación de la Mortalidad Infantil (UN IGME), liderado por UNICEF, estimó que durante 2023 ocurrieron cerca de 1,9 millones de mortinatos en el mundo, equivalente a uno de cada setenta nacimientos. Pese a su relevancia, el duelo perinatal sigue siendo una de las experiencias más invisibilizadas en salud y a nivel social. La evidencia científica muestra que entre el 20 y el 30% de las madres que viven una pérdida perinatal desarrollan síntomas de depresión, ansiedad o trastorno de estrés postraumático en el año siguiente, lo que subraya la necesidad de un acompañamiento integral.

Parte de esa invisibilidad se expresa en frases que buscan consolar, pero terminan minimizando la pérdida: «ya tendrás otro hijo», «era muy pequeño» o «mejor ahora que después». Estas expresiones desconocen un aspecto esencial: esos hijos existieron en el deseo, en la espera y en el vínculo y la transformación que ocurre desde la gestación. La maternidad no desaparece con la muerte.

En Chile, el reconocimiento en las instituciones de salud avanzó con la promulgación de la normativa N° 21.371, conocida como Ley Dominga. Esta última establece protocolos de acompañamiento y trato respetuoso frente a la muerte gestacional y perinatal, e incluye permisos laborales remunerados para padres y madres que enfrentan esta pérdida. La ley busca que las familias reciban contención emocional y una atención digna en uno de los momentos más difíciles de sus vidas. Sin embargo, persisten desafíos importantes en la implementación de estos apoyos y en la sensibilización social sobre el tema.

Las fechas simbólicas suelen intensificar las emociones asociadas a las pérdidas. Para muchas mujeres y familias, pueden convertirse en jornadas especialmente complejas, marcadas por recuerdos, silencios y ausencias difíciles de compartir públicamente. Por eso, reconocer estas maternidades no profundiza el dolor, al contrario, ayuda a que la experiencia deje de vivirse en soledad.

Nombrar a esos hijos, validar su existencia y reconocer a sus madres, constituye un acto básico de humanidad. Porque las mujeres que han vivido una muerte gestacional o perinatal siguen siendo mamás. Sus hijos e hijas permanecen en su historia, en su cuerpo, en su memoria y en el lugar simbólico que ocuparon desde el amor.

noticias relacionadas

Nuevo directorio de Codelco: el desafío de volver a la excelencia de la clase mundial. Por Severino Modena Cristoforetti, Ingeniero Civil de Minas CEO Metálica Consultores S.A.

La paradoja de la salud cardiovascular femenina: Silenciosa para el mundo, letal para las mujeres. Por Dra. María Soledad Gaytán Hernández, médica miembro de la Sociedad Chilena de Medicina del Trabajo (SOCHMET).

La familia nos envía una señal de alerta. Por María Vinka Moyano, Académica de Vinculación con el Medio, Observatorio para la Familia, Universidad San Sebastián

¿Grabemos un Podcast? De la Página web al Podcast. Por Marcela Paz Barraza. O, Periodista CEO WK Comunicaciones @wk_comunicaciones